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Aprendizaje Basado en Problemas

Saber resolver problemas

La resolución de problemas está considerada actualmente como una de las soft skills a desarrollar en contextos académicos. Es una competencia fundamental para mejorar el compromiso del aprendiz y desarrollar el aprendizaje autorregulado de los estudiantes, tan vinculado con aprendizajes auténticos o con el rendimiento académico. Incluye los principios más importantes de las llamadas metodologías activas. Podemos pensar que es nuevo, pero realmente cuenta con una larga tradición. Ya en la década de los 60 parece que era muy utilizada en las escuelas de medicina de Canadá y EEUU. Tras su éxito, se expandió rápidamente a otras instituciones y por todas las áreas de conocimiento.

El diseño del problema

El aprendizaje basado en problemas comienza con el planteamiento de un problema diseñado por el docente. Es fundamental incluir problemas globales para que los estudiantes puedan experimentar todos los componentes posibles para promover soluciones creativas. El problema no debe resolverse fácilmente y puede que no siempre aparezca la solución correcta. Puede no estar relacionado con la vida real. Su diseño debe garantizar el interés de los estudiantes, estar relacionado con objetivos del curso y conducir al estudiante a la búsqueda de información, la toma de decisiones y la realización de juicios basados en hechos.

Características para tener en cuenta para diseñar un buen problema (https://www.um.es/innova/webformacion/metodologias/ficha-Problemas.pdf)

Esta metodología está muy enfocada a aprender sobre algo y no tanto a aprender a hacer algo. Se fomentan habilidades cognitivas como el pensamiento crítico, la creatividad o la cooperación. Destaca por promover el desarrollo de habilidades para identificar, analizar y solucionar problemas. Y por supuesto, fomenta el aprendizaje de conceptos y contenidos propios de la materia de estudio.

Pasos

La etapas a seguir en el aprendizaje basado en problemas pueden variar según los autores. En cualquier caso, en la siguiente imagen puedes encontrar 6 pasos que en cualquier modelo aparecerán de una forma u otra:

Proceso del aprendizaje basado en problemas (https://www.um.es/innova/webformacion/metodologias/ficha-Problemas.pdf)

Otras metodologías y estrategias para la enseñanza

Actualmente el abánico de metodologías y estrategias para la enseñanza es muy amplio. En ocasiones, se utilizan diversos términos con pequeños matices que los diferencian. Por ejemplo, a diferencia del Aprendizaje Basado en Proyectos, la resolución de problemas está más enfocada a aprender sobre algo y no tanto a aprender a hacer algo. Una actividad basada en problemas podría formar parte de un proyecto. En los estudios de caso también encontramos muchas similitudes. La principal diferencia reside en que en el aprendizaje basado en problemas el estudiante tiene que decidir lo que sabe y necesita saber para resolver el problema mientras que en el estudio de caso el profesor proporciona toda la información necesaria sobre el problema.

Decía en el párrafo anterior, que el abánico de metodologías y estrategias para la enseñanza es muy amplio y los matices en algunos casos son mínimos. Si quieres saber más sobre metodologías, puede que te interese visitar un material que hemos desarrollado desde el Grupo de Investigación en Tecnología Educativa con la colaboración de la Unidad de Innovación y el Centro de Formación y Desarrollo Profesional de la Universidad de Murcia. Una de las metodologías incluidas es el aprendizaje basado en problemas. Puedes descargar en PDF la ficha con gran parte de contenido de este artículo de blog por si te resulta más cómodo de manejar.

Podrás encontrar diferentes propuestas en función de qué se pretende hacer con los estudiantes mediante la cumplimentación de un sencillo formulario. También se puede acceder directamente a la lista de propuestas metodológicas e incluso ver ejemplos de uso de diferentes herramientas del Aula Virtual que utilizamos en la Universidad de Murcia haciendo clic AQUÍ

 

Referencia:

Salinas, J. Pérez, A. y De Benito, B. (2008). Metodologías centradas en el alumno para el aprendizaje en red. Editorial Síntesis.

 

Imagen: https://pixabay.com/images/id-1495858/

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Colección de actividades para desarrollar la competencia digital docente

Durante las próximas semanas (especialmente en julio) es un momento clave para pensar y reflejar lo que vamos a hacer el curso que viene con nuestros estudiantes universitarios. Por este motivo y, aunque el próximo curso parece que será muy diferente, he pensado que puede ser interesante para otros colegas compartir todas las actividades que he realizado con mis estudiantes durante este curso académico. Esto no es la primera vez que lo hago. Hace cuatro años, por ejemplo, publicamos en un libro las actividades que hasta ese momento habíamos realizado con nuestros estudiantes.

Tal y como he reflejado en la propia presentación del documento, este material docente está compuesto por todas las actividades realizadas durante el curso académico 2019-2020 en las dos asignaturas de Tecnología Educativa que actualmente se encuentran en el Grado de Educación Primaria de la Universidad de Murcia. Asignaturas en las que soy docente:

Aplicaciones Sociales de las TIC para la Escuela y el Tiempo Libre
Curso 4º del Grado de Educación Primaria. Primer cuatrimestre.
Acceso a la Guía Docente

Recursos en Educación y TIC (Grupo 2)
Curso 1º Grado de Educación Primaria. Segundo cuatrimestre.
Acceso a la Guía Docente

 

¿De qué va esta colección?

Las actividades presentes en esta guía se muestran tal y como las recibieron los estudiantes. Por lo tanto, son actividades que han sido implementadas en un contexto real (concretamente en la Universidad de Murcia). Esta recopilación de actividades prácticas es útil para comenzar a desarrollar la competencia digital docente durante la formación inicial del profesorado. Han sido desarrolladas en asignaturas en las que predominan las metodologías activas, principalmente los aprendizajes basados en tareas y resolución de problemas. También cuenta con ideas de otro tipo de metodologías activas como ABP o aprendizaje servicio. Por lo tanto, es una combinación de diversas metodologías centradas en un contexto concreto.

Aunque el peso de estas tareas es elevado, no conforman el total de lo que son las asignaturas, obviamente. Es decir, también existen clases magistrales, micro tareas que no suponen la elaboración de productos o artefactos finales, etc. Estas tareas deben ser vistas como una parte -importante- en estas asignaturas, pero hacemos más cosas 😉

En cuanto a las temáticas o contenidos, existe variedad: uso seguro de redes, comunicación e identidad digital, pensamiento computacional, robótica educativa, docencia e investigación aumentada, geolocalización, desconexión digital, búsqueda y selección de información digital, integración de los medios en el diseño curricular…

 

Algunos aciertos y errores

Aciertos. El formato tarea -y escrita- lo suelo utilizar para que los estudiantes desarrollen productos o artefactos durante un periodo de tiempo relativamente corto (entre 1 y 3 semanas). Normalmente en grupo, aunque cada vez más combino tareas individuales y grupales. Me gusta dejar todo por escrito, me genera más trabajo pero todo queda más claro y se reduce el margen de despiste, tanto en mi caso como en el de los estudiantes. Indico además el objetivo de la actividad y los objetivos de aprendizaje. El estudiante tiene que saber qué se supone que debe aprender. Este formato es una excelente manera para transformar la información que van recibiendo en la asignatura en conocimiento práctico, al menos, lo más práctico posible.

Errores y posibles soluciones. Al principio siempre insistía en la idea de que es vital hacer determinadas lecturas para luego iniciar la tarea. ¿Qué suele suceder? Pues que los estudiantes resuelven las tareas y no leen las lecturas en el momento que yo, como docente, desesaría. Progresivamente, he tenido que establecer otro tipo de estrategias para tratar de dar respuesta al problema de la falta de lectura que veo en los estudiantes. Muchas veces debida a la complejidad de los textos, exceso de volumen de tareas por la suma de otras asignaturas, etc. Este año me he situado entre 5 y 6 tareas por asignatura. Hacer más en una asignatura cuatrimestral creo que colapsa a los estudiantes y hace que, por ejemplo, las lecturas de la asignatura no se lean. El trabajo de las tareas no es igual en todo el cuatrimestre y la dedicación para tarea tampoco es la misma. He tenido que fijar semanas para leer y semanas para tareas. Esto más que un error ha sido parte de la solución. En cualquier caso, es un asunto que todavía no he terminado de resolver.

 

Reutiliza y comparte

Esta guía está compartida en doc. para que pueda ser reutilizada en otros contextos. Si lo haces, por favor, cuéntame cómo te ha ido, qué adaptaciones has realizado, problemas que has tenido, qué has mejorado… Recuerda respetar la licencia asignada a este material y seguir compartiendo.

DESCARGA DIRECTA

 

 

Imagen: https://pixabay.com/images/id-2557399/

 

 

 

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Cómo leer un artículo científico y para qué

 

El aspecto más triste de la vida en este preciso momento es que la ciencia reúne el conocimiento más rápido de lo que la sociedad reúne la sabiduría (Isaac Asimov)

 

Seguro que alguna vez has tenido que leer un artículo científico y has pensado cosas como: ¿no se podría contar de manera más sencilla?; llevo 10 minutos leyendo el mismo párrafo sin entender nada; y esto para qué sirve; y esto, a mí qué; el que ha escrito esto no ha salido de su despacho o de su laboratorio… En este artículo de blog me he propuesto ofrecer soluciones prácticas para ayudarte a leer un artículo científico y para qué puede ser útil. Mi idea no es ofrecer atajos, es compartir las estrategias esenciales que he aprendido en estos años como escritor, editor de RIITE, revisor de artículos y lector.

Para casi cualquier cosa, me gusta crear un método de trabajo flexible que con la experiencia (práctica, lecturas y consejos de otros) voy puliendo. Os comparto el mío, tanto si eres docente, si quieres serlo, si eres investigador novel, si estás aburrido de tragarte bulos o simplemente estás cansado de que otros te “cuenten” en conferencias lo que supuestamente dice la ciencia y lo tienes que hacer. Si eres un investigador avanzando, seguro puedes contribuir a mejorar estas estrategias.

Uno de los puntos en común que tienen docentes (de cualquier etapa educativa), estudiantes de Grado, estudiantes que están haciendo su Trabajo Fin de Grado e incluso investigadores noveles de Máster y Doctorado es la dificultad para leer de manera eficiente un artículo de investigación. No se encuentran motivos reales para hacerlo hasta que, por ejemplo, se nos presenta un TFG, TFM o Tesis Doctoral. En oposiciones del profesorado no suele hacer ni falta, el temario ya lo hace la academia… Esto no se suele enseñar en la universidad y cuando se hace, pasa desapercibido, no se valora o no sabemos hacerlo bien. Tenemos algún estudio que nos dice que los profesores -no universitarios- son muy críticos con la investigación educativa, por su utilidad, por cómo se escribe, por tratar temas poco pertinentes y por la escasa formación que recibieron. Este estudio solo confirma algo que en decenas de conversaciones con docentes he percibido.  Se ve al investigador como una persona alejada de la realidad de las aulas.

Observar esta problemática está muy bien, pero pasar a la acción está mejor. Así que, vamos a ello. Por cierto, si quieres ir directamente a las estrategias, sáltate los dos próximos apartados.

Te presento al artículo científico

Primero, vamos a conocer un poco mejor a nuestro amigo o enemigo, según se mire… El artículo científico es actualmente la vía de comunicación por excelencia para compartir los hallazgos científicos. Su elaboración es muy costosa y su publicación no se queda atrás… Puede ser de varios tipos, pero normalmente reflejan resultados de una o varias investigaciones.

Seguro que alguna vez has escuchado revistas de impacto o que están indexadas. Esto significa que esa revista cuenta con la evaluación varias instituciones, organizaciones o empresas que avalan su funcionamiento. Como puedes imaginar, todos los investigadores deseamos publicar en revistas de alto impacto.

¿Cómo se seleccionan los artículos? Una vez que el autor ha enviado a la revista su propuesta de artículo y ha pasado el filtro de los editores de la misma, éstos solicitan a varios expertos (revisores) que evalúen el artículo y decidan si se publica o no. Este sistema se denomina revisión por pares doble ciego, es decir, el autor no sabrá quién le está revisando y los revisores no saben la autoría del artículo. Los editores de la revista toman la decisión final teniendo en cuenta la valoración de los revisores. Decir, por último, que el artículo en revistas de impacto es actualmente lo que más se nos valora como profesores universitarios. Como puedes imaginarte, todo esto da para unos cuantos debates, pero, ahora no es el momento…

¿Y para qué tengo que leerlos si no voy realizar ninguna investigación?

Habrás observado que últimamente en las ruedas de prensa de los políticos se está utilizando mucho el siguiente argumento: “tomaremos las medidas necesarias siguiendo los consejos del comité científico”. También, habrás observado muchas conferencias llenas de referencias a estudios. Y puede que hayas visto como tu nutricionista te propone cambios según los últimos estudios. Además de poner ganar credibilidad, leer directamente los artículos te acerca más a los resultados reales no sesgados por un segundo agente (llámase conferenciante, político, periodista, etc.).

Ojo, los artículos no son la verdad absoluta, pero sí te pueden ayudar a tener más información para luego tomar decisiones. Ojo de nuevo, lo que la ciencia dice hoy puede que mañana cambie, esto es así. Un ejemplo. Cuántas veces hemos escuchado que el desayuno es la comida más importante del día, que los huevos son terribles para el colesterol, que hay que comer cada tres horas… Pues nada, olvida todo esto porque las evidencias actuales desmienten estas cuestiones en personas sanas.

Aterrizando en el campo educativo, leer artículos te aportará evidencias que te ayudarán a filtrar lo que escuchas y por supuesto, a tomar decisiones para la práctica. Obviamente, tu experiencia y las necesidades de tus estudiantes (si eres docente) siempre seguirán teniendo su peso. Ojo por tercera vez, no existen verdades absolutas en educación.

Pasos y estrategias

Nota: Además de mi experiencia, me he basado en varias estrategias que aquí y aquí se describen.

1. Antes de empezar

Afina la búsqueda y selección de los artículos. Buscar en Scopus o WOS te puede “garantizar” mayor calidad en los resultados. Dialnet es otro espacio que te puede servir. De forma general, para hacer búsquedas iniciales de artículos no recomendaría Google. Piensa muy bien los términos de búsqueda (keywords). Cotillea sobre los autores, visita su web, otras publicaciones y en qué institución trabajan.

Los artículos no se leen como libros. No leas nunca un artículo de principio a fin “a la primera” y mucho menos si tienes que leer varios de un tema (siempre constrasta con varios). Los artículos se leen de manera distinta. Veamos cómo.

2. Utiliza tu vista de pájaro

Piensa que hay que estar seguro de que lo quieres leer entero. Leerlo bien, te puede llevar unas 5 horas, si eres experimentado lo mismo lo haces en una hora. Valora en 5 o 10 minutos si ese artículo seleccionado merece la pena leerlo. Para ello navega por su estructura, ignora los detalles, olvida por ahora el resumen y las conclusiones y mira por encima las referencias que utiliza (número, procedencia, fechas…). Ya en este vistazo puedes ver varias cosas: que no sabes lo suficiente del tema, que no te interesa (el título te engañó) e incluso que está mal escrito u organizado. Ahora sí y si te interesa lo que has visto, lee el resumen y decide si quieres seguir leyendo o no. ¡Tu tiempo y energía valen mucho!

3. Encuentra las preguntas

Normalmente entre el apartado “introducción” y el apartado “método” puedes encontrar la información necesaria para responder a estas cuestiones:

¿ Cuáles son las 5 ideas fundamentales que tratan en el marco teórico?

¿ Qué preguntas u objetivos se han marcado los autores?

¿Qué quieren hacer los autores para lograr sus objetivos de investigación?

4. Anota, anota y anota

Se puede ir una hora más o hasta 5 horas si no eres experimentado. Ahora, hay que leer el artículo como un todo. Realiza anotaciones, toma apuntes, escribe tus propias frases como puntos clave, hazte preguntas contigo mismo, establece una conversación mental con los autores, no te centres en los detalles (estadísticas, por ejemplo) y anota palabras que no entiendas. Utiliza colores para subrayar, por ejemplo, un color para lo importante, otro para las citas y otro para las referencias que los autores citan y que quieres leer más adelante. Realiza esquemas o mapas mentales, esto aumentará tu tiempo de trabajo en al menos 30 minutos, pero es rentable. Relacionar ideas es de las mejores estrategias para consolidar lo que leemos.

No intentes entenderlo todo en esta primera lectura. Piensa que los investigadores han concentrado en ese artículo meses y años de trabajo. Más adelante, podrás profundizar y comprender más cosas.

5. Si merece MUCHO la pena, a por los detalles

Tras el paso anterior, ya podrás percibir (la práctica te ayudará en esto) si merece la pena leer todos los detalles y profundizar en ellos.  El artículo tiene que ser muy bueno para invertir más tiempo. Piensa que hay muchas publicaciones y puede ser más valioso invertir tu energía en triangular con otras fuentes. Este paso, por ejemplo, es el que suelen hacer los revisores de las revistas científicas.

6. No dejes de ser escéptico. Sé curioso

A mis estudiantes de máster y doctorado me gusta decirles que en el marco teórico (a veces llamado introducción) hablan otros autores, en los resultados hablan los datos, en la discusión se contrastan los avances del artículo y lo que ya se sabía sobre el tema y en las conclusiones hablan los autores del artículo. Sé cuidadoso con la lectura crítica de cada parte del artículo científico. Analiza qué piensan los autores, cómo comparten sus limitaciones e indican futuros trabajos, cómo contrastan la información previa… Alimenta tu curiosidad y no te creas lo primero que leas por mucho que sea un artículo científico.

7. Pasa a la acción

Si has llegado al final de este artículo de blog, es el momento de pasar a la acción. Crea tu hábito de lectura. Por ejemplo, puedes identificar un tema que te apasione y fijar un día o unas horas a la semana para leer y practicar. Comienza con un artículo a la semanas, cada 15 días o uno al mes, lo que sea, pero comienza. La inversión es muy rentable, piensa que podrás aprender en unas horas lo que unos investigadores han aprendido durante años. Y quién sabe, lo mismo descubres que tienes a un curioso investigador dentro de ti.

Espero que estas estrategias y reflexiones te hayan ayudado. Como decía, esto es lo que utilizo actualmente. Irá evolucionando según mi experiencia y consejos de otros, por lo que si quieres compartir tus estrategias, serán bienvenidas y me ayudarás a mejorar 😉

 

Agradecimientos: gracias a Aula Magna por compartir varios recursos que he utilizado como fuente de inspiración de este artículo de blog.

Imagen: https://pixabay.com/images/id-1245690/

Blog de aula #ticumu

En Gutiérrez, López, Serrano y Solano (2017) presentamos -entre otras cosas- una serie de propuestas dirigidas a instituciones universitarias para la mejora de los entornos personales de aprendizaje del alumnado (disponibles AQUÍ). En una de ellas decíamos lo siguiente:

Las evidencias del estudio nos dicen que los alumnos no valoran (o no saben hacerlo) el impacto a corto, medio o largo plazo que pueden tener los productos generados y compartidos en el marco de las distintas asignaturas. Existen multitud de herramientas intuitivas en su uso, a la vez que eficaces, para compartir los productos generados por los estudiantes. Sin embargo, las universidades técnicamente “pierden” esos productos al no estar alojados en sus servidores. Tal vez replicar herramientas sea una opción costosa y lenta, pero al menos sí se tendrían que crear perfiles o etiquetas en las herramientas más utilizadas para poder “localizar” y ubicar los productos generados por los estudiantes en cada universidad. La idea es publicar en abierto pero sin perder el vínculo con la institución.

De una manera u otra, siempre he promovido con mis estudiantes la necesidad de compartir las ideas y los recursos generados en clase, habitualmente con blogs de grupos o blogs individuales. Mi problema es que al final los productos que pueden ser reutilizados por otras personas han ido quedando demasiado “perdidos”. Tras valorar varias opciones, este año he decidido mantener un blog de aula -obviamente con la ayuda de los estudiantes- en el que iré/irán compartiendo los recursos más interesantes. La idea no es vincularlo a una única asignatura y un único año (crearía muchos blogs y volvería al problema de la “pérdida” de recursos de interés) sino que mi intención es ir recopilando los recursos de las asignaturas por las que vaya pasando, habitualmente de tecnología educativa en el Grado de Educación Primaria.

Espero que sea de utilidad y sobre todo que, mis estudiantes -docentes en formación- valoren más sus trabajos y respeten mejor las cosas que hacen, sabiendo que al estar en “abierto” cualquier persona puede saber qué cosas hacen como estudiantes. Y esto es una de las ventajas de publicar en abierto, al final sabes que más personas pueden valorar tu trabajo y eso te exige una mayor calidad del mismo.

 

ACCESO AL BLOG DE AULA #TICUMU

Referencias bibliográficas:

Gutiérrez, I., López, P., Serrano, J.L. y Solano, I.M. (2017). Estrategias y herramientas para aprender: descripción de los PLE de los estudiantes universitarios españoles y propuestas para la mejora de las respuesta institucional. En M.P. Prendes y M.M. Román (2017) , Entornos personales de aprendizaje: una visión actual de cómo aprender con tecnologías (pp. 65-88) . Barcelona: Octaedro.

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Robots en el Grado de Educación Primaria

La llegada de los robots a las escuelas, institutos y a facultades de educación se ha acentuado especialmente durante este curso. Las jornadas y los encuentros sobre robótica no paran de crecer. Las publicaciones en revistas incluidas en Scopus -por ejemplo- sobre robótica educativa y pensamiento computacional han aumentado progresivamente durante los últimos cinco años. A nivel internacional, ya han surgido políticas educativas para el desarrollo del pensamiento computacional y la robótica en muchos países (Hsyu, Irie & Ching, 2019). Y por supuesto, los modelos de robots siguen creciendo a un ritmo importante… Es un tema de moda y que interesa, está claro.

En los centros, cada vez más, los docentes están utilizando los robots con sus estudiantes. Sin embargo, han tenido que aprender a utilizarlos y a integrarlos principalmente con la autoformación (según el informe del INTEF). Quedando, por ejemplo, la formación recibida en el Grado muy rezagada. En los últimos años, he estado utilizando Scratch con mis estudiantes en alguna pequeña tarea y además he visto como mis compañeras de grupo de investigación de infantil hacían cosas con robótica (aquí un post sobre nuestra historia). Sin embargo, ha sido este curso cuando he dado un paso más y he utilizado los robots (6 mbot) con mis estudiantes del Grado de Primaria.

En este primer post, quiero presentar lo que mis estudiantes han realizado en relación con el pensamiento computacional, la programación y la robótica educativa.

Mis estudiantes son de primero de Grado en Educación Primaria, del grupo 2 de la asignatura Recursos en Educación y TIC. Se desarrolla durante el segundo cuatrimestre del curso (enero-mayo). Tenemos unas 15 semanas de clase, cinco horas a las semana. Por desgracia, es la ÚNICA asignatura obligatoria sobre tecnología educativa que tendrán durante su formación de Grado. Aquellos que seleccionen la llamada mención de “recursos” tendrán otra asignatura más, optativa. Esto significa que tenemos muy poco tiempo para trabajar las competencias y contenidos que, por ley, mis estudiantes tienen que desarrollar y aprender. El reto es complicado y el tiempo es escaso, muy escaso. Todo esto condiciona -y mucho- lo que pueden llegar a realizar con los robots puesto que no podemos estar con ellos demasiado tiempo y tampoco los considero tan importantes como para utilizarlos tantas semanas.

Centrando la atención en lo que hemos hecho y dejando de lado lo que me gustaría poder hacer, comencé en primer lugar fijando una especie de modelo de trabajo (ver aquí) y unos pasos a seguir. Mi “obsesión” es que los estudiantes utilicen una mirada crítica hacia la tecnología y no se dejen deslumbrar por ninguna moda tecnológica e incluso, metodológica. Me encanta la tecnología y también me encanta no utilizarla. Cuestión de equilibrio 😉

Tras tratar las primeras nociones sobre tecnología educativa y explicar a los estudiantes que es el pensamiento computacional, la programación y la robótica en educación, llevaron a cabo la primera de las dos actividades (han sido cinco en total en la asignatura) relacionadas con las temática. La finalidad de esta primera tarea (disponible aquí) es que los estudiantes tuvieran un primer contacto con las ideas y las estrategias para la implementación del pensamiento computacional en Primaria con y sin tecnología. Replicaron y crearon actividades desenchufadas (unplugged) y tuvieron tiempo para realizar una pequeña toma de contacto con Scratch. Desde AQUÍ se pueden ver los vídeos que realizaron como producto de esta tarea.

En la segunda tarea (cuarta de la asignatura) llegaron los robots. En sesiones anteriores, ya habían tenido algún tipo de contacto, ya que fueron mis propios estudiantes los que montaron varios de ellos. No han tenido muchas horas los robots, sin embargo, los han ido utilizando de manera progresiva. En esta actividad, los estudiantes tenían que replicar o crear un reto con los robots. Pero lo más importante era integrar dicho reto en una propuesta didáctica para Educación Primaria bajo una serie de requisitos.

Desde el blog que los propios estudiantes han ido utilizando como blog de aula, he organizado los resultados (PDF con la propuesta didáctica y vídeo) de cada uno de los grupos. Se pueden visitar siguiendo el siguiente enlace: http://www.jlserranosanchez.es/retos/actividades-con-robots/

Tanto mis estudiantes como yo, estaremos encantados de recibir vuestras opiniones, ya sea en este post, en el blog de aula, o desde la cuenta de Twitter @TICgrupo21 que han estado gestionando y con el uso del hashtag #ticumu

Los productos finales de los estudiantes son en líneas generales muy buenos y si algo ha podido fallar o no salir bien puedo decir abiertamente que no ha sido fallo de ellos. Para no extenderme con este post, he pensado crear un segundo post en unas semanitas para mostrar mi valoración sobre las luces y sombras de las actividades realizadas sobre pensamiento computacional, programación y robótica. Los estudiantes me han proporcionado un excelente feedback que unido a mis observaciones creo que podrán ser de interés.

Referencias bibliográficas:

Hsu, YC., Irie, N.R. & Ching, YH. Computational Thinking Educational Policy Initiatives (CTEPI) Across the Globe. TechTrends (2019) 63: 260. https://doi.org/10.1007/s11528-019-00384-4