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Cómo leer un artículo científico y para qué

 

El aspecto más triste de la vida en este preciso momento es que la ciencia reúne el conocimiento más rápido de lo que la sociedad reúne la sabiduría (Isaac Asimov)

 

Seguro que alguna vez has tenido que leer un artículo científico y has pensado cosas como: ¿no se podría contar de manera más sencilla?; llevo 10 minutos leyendo el mismo párrafo sin entender nada; y esto para qué sirve; y esto, a mí qué; el que ha escrito esto no ha salido de su despacho o de su laboratorio… En este artículo de blog me he propuesto ofrecer soluciones prácticas para ayudarte a leer un artículo científico y para qué puede ser útil. Mi idea no es ofrecer atajos, es compartir las estrategias esenciales que he aprendido en estos años como escritor, editor de RIITE, revisor de artículos y lector.

Para casi cualquier cosa, me gusta crear un método de trabajo flexible que con la experiencia (práctica, lecturas y consejos de otros) voy puliendo. Os comparto el mío, tanto si eres docente, si quieres serlo, si eres investigador novel, si estás aburrido de tragarte bulos o simplemente estás cansado de que otros te “cuenten” en conferencias lo que supuestamente dice la ciencia y lo tienes que hacer. Si eres un investigador avanzando, seguro puedes contribuir a mejorar estas estrategias.

Uno de los puntos en común que tienen docentes (de cualquier etapa educativa), estudiantes de Grado, estudiantes que están haciendo su Trabajo Fin de Grado e incluso investigadores noveles de Máster y Doctorado es la dificultad para leer de manera eficiente un artículo de investigación. No se encuentran motivos reales para hacerlo hasta que, por ejemplo, se nos presenta un TFG, TFM o Tesis Doctoral. En oposiciones del profesorado no suele hacer ni falta, el temario ya lo hace la academia… Esto no se suele enseñar en la universidad y cuando se hace, pasa desapercibido, no se valora o no sabemos hacerlo bien. Tenemos algún estudio que nos dice que los profesores -no universitarios- son muy críticos con la investigación educativa, por su utilidad, por cómo se escribe, por tratar temas poco pertinentes y por la escasa formación que recibieron. Este estudio solo confirma algo que en decenas de conversaciones con docentes he percibido.  Se ve al investigador como una persona alejada de la realidad de las aulas.

Observar esta problemática está muy bien, pero pasar a la acción está mejor. Así que, vamos a ello. Por cierto, si quieres ir directamente a las estrategias, sáltate los dos próximos apartados.

Te presento al artículo científico

Primero, vamos a conocer un poco mejor a nuestro amigo o enemigo, según se mire… El artículo científico es actualmente la vía de comunicación por excelencia para compartir los hallazgos científicos. Su elaboración es muy costosa y su publicación no se queda atrás… Puede ser de varios tipos, pero normalmente reflejan resultados de una o varias investigaciones.

Seguro que alguna vez has escuchado revistas de impacto o que están indexadas. Esto significa que esa revista cuenta con la evaluación varias instituciones, organizaciones o empresas que avalan su funcionamiento. Como puedes imaginar, todos los investigadores deseamos publicar en revistas de alto impacto.

¿Cómo se seleccionan los artículos? Una vez que el autor ha enviado a la revista su propuesta de artículo y ha pasado el filtro de los editores de la misma, éstos solicitan a varios expertos (revisores) que evalúen el artículo y decidan si se publica o no. Este sistema se denomina revisión por pares doble ciego, es decir, el autor no sabrá quién le está revisando y los revisores no saben la autoría del artículo. Los editores de la revista toman la decisión final teniendo en cuenta la valoración de los revisores. Decir, por último, que el artículo en revistas de impacto es actualmente lo que más se nos valora como profesores universitarios. Como puedes imaginarte, todo esto da para unos cuantos debates, pero, ahora no es el momento…

¿Y para qué tengo que leerlos si no voy realizar ninguna investigación?

Habrás observado que últimamente en las ruedas de prensa de los políticos se está utilizando mucho el siguiente argumento: “tomaremos las medidas necesarias siguiendo los consejos del comité científico”. También, habrás observado muchas conferencias llenas de referencias a estudios. Y puede que hayas visto como tu nutricionista te propone cambios según los últimos estudios. Además de poner ganar credibilidad, leer directamente los artículos te acerca más a los resultados reales no sesgados por un segundo agente (llámase conferenciante, político, periodista, etc.).

Ojo, los artículos no son la verdad absoluta, pero sí te pueden ayudar a tener más información para luego tomar decisiones. Ojo de nuevo, lo que la ciencia dice hoy puede que mañana cambie, esto es así. Un ejemplo. Cuántas veces hemos escuchado que el desayuno es la comida más importante del día, que los huevos son terribles para el colesterol, que hay que comer cada tres horas… Pues nada, olvida todo esto porque las evidencias actuales desmienten estas cuestiones en personas sanas.

Aterrizando en el campo educativo, leer artículos te aportará evidencias que te ayudarán a filtrar lo que escuchas y por supuesto, a tomar decisiones para la práctica. Obviamente, tu experiencia y las necesidades de tus estudiantes (si eres docente) siempre seguirán teniendo su peso. Ojo por tercera vez, no existen verdades absolutas en educación.

Pasos y estrategias

Nota: Además de mi experiencia, me he basado en varias estrategias que aquí y aquí se describen.

1. Antes de empezar

Afina la búsqueda y selección de los artículos. Buscar en Scopus o WOS te puede “garantizar” mayor calidad en los resultados. Dialnet es otro espacio que te puede servir. De forma general, para hacer búsquedas iniciales de artículos no recomendaría Google. Piensa muy bien los términos de búsqueda (keywords). Cotillea sobre los autores, visita su web, otras publicaciones y en qué institución trabajan.

Los artículos no se leen como libros. No leas nunca un artículo de principio a fin “a la primera” y mucho menos si tienes que leer varios de un tema (siempre constrasta con varios). Los artículos se leen de manera distinta. Veamos cómo.

2. Utiliza tu vista de pájaro

Piensa que hay que estar seguro de que lo quieres leer entero. Leerlo bien, te puede llevar unas 5 horas, si eres experimentado lo mismo lo haces en una hora. Valora en 5 o 10 minutos si ese artículo seleccionado merece la pena leerlo. Para ello navega por su estructura, ignora los detalles, olvida por ahora el resumen y las conclusiones y mira por encima las referencias que utiliza (número, procedencia, fechas…). Ya en este vistazo puedes ver varias cosas: que no sabes lo suficiente del tema, que no te interesa (el título te engañó) e incluso que está mal escrito u organizado. Ahora sí y si te interesa lo que has visto, lee el resumen y decide si quieres seguir leyendo o no. ¡Tu tiempo y energía valen mucho!

3. Encuentra las preguntas

Normalmente entre el apartado “introducción” y el apartado “método” puedes encontrar la información necesaria para responder a estas cuestiones:

¿ Cuáles son las 5 ideas fundamentales que tratan en el marco teórico?

¿ Qué preguntas u objetivos se han marcado los autores?

¿Qué quieren hacer los autores para lograr sus objetivos de investigación?

4. Anota, anota y anota

Se puede ir una hora más o hasta 5 horas si no eres experimentado. Ahora, hay que leer el artículo como un todo. Realiza anotaciones, toma apuntes, escribe tus propias frases como puntos clave, hazte preguntas contigo mismo, establece una conversación mental con los autores, no te centres en los detalles (estadísticas, por ejemplo) y anota palabras que no entiendas. Utiliza colores para subrayar, por ejemplo, un color para lo importante, otro para las citas y otro para las referencias que los autores citan y que quieres leer más adelante. Realiza esquemas o mapas mentales, esto aumentará tu tiempo de trabajo en al menos 30 minutos, pero es rentable. Relacionar ideas es de las mejores estrategias para consolidar lo que leemos.

No intentes entenderlo todo en esta primera lectura. Piensa que los investigadores han concentrado en ese artículo meses y años de trabajo. Más adelante, podrás profundizar y comprender más cosas.

5. Si merece MUCHO la pena, a por los detalles

Tras el paso anterior, ya podrás percibir (la práctica te ayudará en esto) si merece la pena leer todos los detalles y profundizar en ellos.  El artículo tiene que ser muy bueno para invertir más tiempo. Piensa que hay muchas publicaciones y puede ser más valioso invertir tu energía en triangular con otras fuentes. Este paso, por ejemplo, es el que suelen hacer los revisores de las revistas científicas.

6. No dejes de ser escéptico. Sé curioso

A mis estudiantes de máster y doctorado me gusta decirles que en el marco teórico (a veces llamado introducción) hablan otros autores, en los resultados hablan los datos, en la discusión se contrastan los avances del artículo y lo que ya se sabía sobre el tema y en las conclusiones hablan los autores del artículo. Sé cuidadoso con la lectura crítica de cada parte del artículo científico. Analiza qué piensan los autores, cómo comparten sus limitaciones e indican futuros trabajos, cómo contrastan la información previa… Alimenta tu curiosidad y no te creas lo primero que leas por mucho que sea un artículo científico.

7. Pasa a la acción

Si has llegado al final de este artículo de blog, es el momento de pasar a la acción. Crea tu hábito de lectura. Por ejemplo, puedes identificar un tema que te apasione y fijar un día o unas horas a la semana para leer y practicar. Comienza con un artículo a la semanas, cada 15 días o uno al mes, lo que sea, pero comienza. La inversión es muy rentable, piensa que podrás aprender en unas horas lo que unos investigadores han aprendido durante años. Y quién sabe, lo mismo descubres que tienes a un curioso investigador dentro de ti.

Espero que estas estrategias y reflexiones te hayan ayudado. Como decía, esto es lo que utilizo actualmente. Irá evolucionando según mi experiencia y consejos de otros, por lo que si quieres compartir tus estrategias, serán bienvenidas y me ayudarás a mejorar 😉

 

Agradecimientos: gracias a Aula Magna por compartir varios recursos que he utilizado como fuente de inspiración de este artículo de blog.

Imagen: https://pixabay.com/images/id-1245690/

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El examen final es necesario: ideas tras el confinamiento

“La mejor evaluación de un jugador de baloncesto que puedo conseguir es mirándolo a los ojos y ver lo asustado que está”
(Michael Jordan)

Dime cómo evalúas y te diré que tipo de docentes eres. Posiblemente esta afirmación sea algo exagerada, pero si tuviera que hacer una sola pregunta a un docente para tratar de saber cómo es, le preguntaría cómo evalúa a sus estudiantes. Una de las tareas más controvertidas y complejas en el enseñanza formal es la evaluación. Sin duda, es de las cosas que más debate genera. Que si el tipo test es el más objetivo, que si con ese tipo de examen puedes tener más reclamaciones, que si ese examen es para pillar al estudiante, que si con ese examen solo se miden contenidos, que si con ese examen no se evalúan las competencias… Y así, podría completar solo un post con clásicos comentarios y creencias. Con la situación actual, proliferan los debates sobre la evaluación y sobre todo, cómo podemos adaptarla tras el confinamiento. Hay mucha confusión y demasiadas opiniones… No voy  a entrar en los tipos de evaluación, sus ventajas y sus inconvenientes ¡es muy complejo para un post! Mi intención, es mostrar cómo lo voy a hacer yo en las dos asignaturas presenciales que tengo este curso y las adaptaciones que he realizado. En concreto me voy a centrar en la prueba final, porque considero que el examen final es necesario.

La normativa y la organización, lo primero…

Me encantaría decir que mi evaluación está adaptada a las necesidades de los estudiantes, a mi experiencia y a la evidencias existentes sobre la evaluación. Mentiría. Realmente está adaptada a mi contexto que incluye más cosas. En las dos asignaturas hay una guía docente (validada por la Universidad) en la que -entre otras cosas- se establecen los instrumentos de recogida de información y los criterios de evaluación. En la asignatura Aplicaciones Sociales de las TIC para la Escuela y el Tiempo Libre (apsocialTIC) solamente hay un grupo. Es una asignatura de último curso del Grado de Primaria y tengo 45 estudiantes. La otra asignatura, Recursos en Educación y TIC (ticumu) hay 6 grupos (soy profesor de uno), es de primer curso y tengo 81 estudiantes. Ya de entrada hay aspectos organizativos que influyen mucho para decidir el sistema de evaluación. En apsocialTIC no es necesario coordinarme con otros compañeros para decidir qué ponemos en guía docente. En ticumu somos 7 compañeros en total. Una es en cuarto y otra en primero. En una tengo 45 estudiantes y en otra casi 40 más…

Para qué evaluar…

Mi respuesta rápida sería: ¡para aprender! Mentiría de nuevo. La evaluación ayuda a aprender, ayuda a controlar (sí, a veces nos cuesta decir que también controlamos) para posteriormente calificar y permitir que una institución pueda certificar. Esto al menos, sucede en la enseñanza superior, me guste o no. Decir a los estudiantes que el examen final no es importante, es engañarlos a ellos y a la sociedad. Utilizo evaluación formativa y sumativa. Para mí, las dos son esenciales y muy complementarias. Mi cuesta mucho que mis estudiantes no piensen en el examen final durante todo el cuatrimestre porque mis asignaturas no son una preparación para un examen. Son una parte de la preparación de una profesión.

Evaluar tras el confinamiento…

Esta extraordinaria situación nos ha llevado a un tipo de enseñanza totalmente diferente. Muchas cosas han tenido que cambiarse y como no, la que más interés -y polémica- ha provocado es la evaluación. En mi caso, mantengo intacta la evaluación formativa cambiando “únicamente” el tipo y los medios de comunicación utilizados por razones obvias. Respecto al examen final, hemos tenido la flexibilidad para realizar las ajustes que fuesen necesarios. El periodo de examen se ha retrasado unos días. Las adaptaciones que he realizado han sido diferentes según la asignatura:

Apsocialtic. La asignatura es de primer cuatrimestre y su examen es oral. Así se realizó en la convocatoria de enero. Para las dos convocatorias que restan, mantendré el examen oral (es el que más me gusta, por cierto). Este tipo de examen es posible en esta asignatura porque tengo menos estudiantes y no hay más grupos. Se realizará por videoconferencia. La única adaptación que he realizado es que ya tienen las preguntas del examen (las mismas que puse en enero) y las pueden preparar. Con esta medida trato de “compensar” las dificultades que muchos de mis estudiantes tendrán para preparar la prueba. Por lo demás, todo igual.

Ticumu. Aunque podíamos cambiar el tipo de examen y los criterios, somos 7 docentes los que teníamos que llegar a un acuerdo. El examen final era una prueba escrita, que puede ser un tipo test, de desarrollo… En mi caso, tenía previsto un caso práctico. Hago un inciso. En las últimas semanas de la asignatura mis estudiantes iban a colaborar con varios centros cercanos para realizar actividades sobre robótica educativa. El trabajo con “casos reales” tenía peso en la planificación inicial. Eliminada esa parte por coincidir con el confinamiento, este tipo de examen carece de valor… La opción de examen oral ni la contemplo: exceso número de estudiantes y sobre todo, por cuestiones de guía docente no podría hacerlo puesto que es un tipo de examen diferente (al escrito) y no estaría cumpliendo el acuerdo al que hemos llegado en todos los grupos de esta asignatura  (somos 6 grupos en total).

El examen final en ticumu

En la videconferencia que he tenido hoy con mis estudiantes, les he anunciado cómo es el examen. Bueno, en realidad, ya tienen el examen. Esto es importante, porque me interesa que tengan tiempo más que suficiente para poder prepararlo con calma. Tengo estudiantes que tienen 4 hermanos y un ordenador en casa…

Tendrá dos partes y cada una puntuará 5 puntos:

A) Mapa conceptual (digital) en el que relacionen los contenidos de la asignatura. Y como les digo, entra todo: las lecturas, las explicaciones realizadas en clase, las sesiones de videoconferencia durante el confinamiento, las 6 grandes tareas que han realizado (están haciendo la última en estos momentos)… Relacionar conceptos de forma global implica un elevado nivel de dominio de los mismos y de sus ideas principales.

B) Realización de un vídeo (en esta asignatura la creación de recursos es importante) de no más de 4 minutos.  Para esta parte, me he inspirado en el ejemplo de mi compañera Linda realizando algunas adaptaciones. En los 3 primeros minutos, tendrán que responder a las dos siguientes preguntas:

– ¿Cómo la tecnología afecta a las escuelas? Tanto a profesores, estudiantes como a familias.
– ¿Qué aspectos y criterios nos pueden guiar en la integración curricular de los medios en Educación Primaria?

Y en un minuto, tienen que responder a las dos siguientes cuestiones:

– ¿Para qué te ha servido esta asignatura?
– ¿Qué aspectos necesitarías mejorar o te gustaría profundizar?

El formato de presentación del vídeo es abierto para que cada estudiante pueda ajustarlo a su estilo de comunicación. Tal y como les he comentado, tienen que encontrar un buen balance entre el contenido, el estilo de comunicación y la creatividad.

El examen final tiene una ponderación del 45%.

Checklist de un examen final

Al diseñar un examen, trato de seguir estos puntos y, si se cumplen, significa que puede ser un buen tipo de examen:

  1. Se ajusta a la normativa y al contexto.
  2. Es imposible copiar.
  3. Permite la creatividad.
  4. Tienen que dominar los conceptos.
  5. Supone dificultad.

Estas son las fórmulas que he decidido para tratar el examen final en mi contexto: formación inicial del profesorado de Primaria. Y destaco esta idea para concluir puesto que esta manera de hacerlo no es la mejor. Es la más adecuada que yo he encontrado en mi contexto. Puede cambiar mucho en otros contextos incluso similares, pero es que un examen final  (y la evaluación en general) depende de muchos factores. Por lo tanto, alternativas válidas para evaluar hay muchas. Al final lo determinante es tener claro el para qué se hace o para que se tiene que hacer. Y en mi caso, tengo claro que el examen final es necesario.

Contagiado y contagiando desde la robótica educativa

Sin duda, uno los protagonistas en las última semanas en muchos hogares -al menos en Murcia- es el catarro, y más los que tenemos a los peques en las Escuelas Infantiles 🙂 Pero no, este post no va de este tipo de virus y sus posibles remedios (por cierto, lo de la cebolla en la habitación no sirve para nada…) sino que va de otro tipo de “virus” que debería ser mucho más duradero que un catarro común: la colaboración como base del aprendizaje de cualquier tema y la necesidad de establecer conexiones para compartir inquietudes, problemas y avances. Ayer celebramos dos de los tres eventos que hemos organizado desde el GITE en colaboración con la Facultad de Educación de la Universidad de Murcia en el marco de la Semana Europea de la Robótica. En este post me gustaría compartir algunas reflexiones tras un gran día de aprendizaje que giró en torno al pensamiento computacional y la robótica educativa.

Motivos para colaborar

¿Y por qué nos metemos en este berenjenal? ¿Nuestra querida y necesaria pero muchas veces odiada ANECA nos lo reconoce? ¿Nos sobra tiempo en la Universidad? Pues no, por ninguno de los dos motivos… Lo hacemos porque creemos que el muro que seguimos teniendo entre las escuelas y las facultades de educación nos sigue limitando en muchas cuestiones. Mientras unos piensan y dicen que los profes de universidad tenemos que “bajar a las escuelas” los otros andan (andamos) preocupados por la publicación de artículos científicos. Considero que hay cuestiones organizativas y sistémicas que las políticas educativas provocan que hace que este muro siga en pie, pero también creo que hay ciertas actitudes por ambas partes que nos mantienen alejados muchas veces.

Hablaba sobre esto (maestros de Escuela) en la mesa redonda y en la cena que tuvimos tras el evento y sigo reforzando mi opinión sobre el asunto: existe un profundo desconocimiento (generalizando) sobre las preocupaciones, presiones, inquietudes que tenemos en ambas partes. Por ejemplo, la mayoría de docentes de coles ni conoce lo que es ANECA, un profe universitario sueña con ANECA… Otro ejemplo: la mayoría de profes universitarios (me refiero en este post en el área de Educación) ve las escuelas como un espacio para realizar proyectos de investigación, enviar cuestionarios para que acaben en publicaciones de revistas científicas, sirvan o no para atender a las demandas de la misma. Sigamos así y daremos más poder en la Educación a: Apple, Google, Microsoft, BBVA…

En lo personal, como profe de la Facultad de Educación, me duele cuando escucho lo de “tenéis que aterrizar”, “tenéis que bajar al aula”… Por un lado, nunca me he subido a ningún sitio, por lo que ya de entrada, eso de unos arriba y otros abajo lo rechazado. Respeto a todos los docentes que respetan su profesión, la entienden, asumen sus problemas y desde sus cicunstancias lo hacen lo mejor que saben. Me da igual si eres de infantil, de primaria, de secundaria, de universidad, de FP, de matemáticas, inglés, del Barsa del Madrid, del PP, del PSOE, de movistar, de Vodafone, si eres asociado, titular, catedrático…

Creo firmemente que aquí somos todos docentes con mucho que decir, ayudar y sobre todo, aprender. Lo digo, me lo creo y quien me conoce, sabe que lo practico. Y sí, a mí también me preocupa el artículo científico, que a nadie se le olvide que es el principal instrumento de difusión de la ciencia. Y algún día me encantaría que las evidencias sirvieran para mejorar el respeto social hacia la figura del profesor (da igual qué nivel) y no solo para lograr acreditaciones, plazas o aumentar egos.

Pasé seis meses en una escuela infantil haciendo prácticas, unos días incluso contratado… (es muy complejo y duro, no era mi sitio jejeje). Un mes en Secundaria. Varios años como monitor con niños de todas las edades de Primaria. Cuatro meses con los maestros de las aulas hospitalarias. Pero da igual -para muchos-, no trabajo en un colegio y eso ya parece que no me capacita para formar a futuros maestros.

No trato de convencer a nadie y sé perfectamente mis carencias y las del sistema, pero lejos de excusarme -o esconderme- trato de buscar vías a aprendizaje alejado de las excusas. Como a muchos triatletas nos gusta pensar, siempre tendrás circunstancias que te harán no haber entrenado como a uno le gustaría, no llegar en “pico de forma”, que si llueve, que si hace aire, que si no he comido 3 horas exactas antes de la competición, que si el niño me ha dado la noche y tengo sueño… Es decir, cicunstancias que objetivamente te limitan el rendimiento máximo pero que para nada te limitan tu rendimiento real, es decir, aquél del que eres capaz de hacer dándolo todo con las circunstancias que tienes, es decir: sin excusas.

Pensamiento computacional y robótica como puente

Con esta visión, que además tengo la suerte de compartir con mis compañeras del GITE seguimos sumando acciones para estrechar lazos reales y saltar el muro. No lo vamos a derribar, pero cada vez lo saltamos mejor 😉 Desde hace ya un tiempo, mis compañeras Malle, Isa y yo venimos dando pasitos -aprendiendo como uno más- sobre el pensamiento computacional y la robótica educativa, por lo que nos metimos en el berenjenal de planificar tres grandes acciones sobre el tema. Porque como bien nos dijo Salomé Recio ayer: ¡hay que contagiar!

Gorka García fue uno de los invitados a la mesa redonda (plato fuerte del día de ayer) sobre pensamiento computacional en el aula. Aprovechando que lo teníamos en Murcia por la mañana, abusamos un poquito más de él y nos deleitó con un magnífico seminario GITE para mostrarnos sus principales estrategias y recursos para iniciarnos en la programación y la robótica. Y lo que es más importante, mostrarnos de manera sencilla su filosofía de trabajo. Ojo, un maestro de Primaria enseñando a profes de universidad ooooohhhhh! Y no, no es postureo 😉

Seminario GITE con Gorka

Por la tarde iniciamos una brillante mesa redonda en la que partiparon Gorka, Salomé, José Blas y Mª Jesús. Todos docentes de infantil, primaria y secundaria. Conversamos sobre la formación inicial y permanente del profesorado sobre la integración de la robótica educativa y el desarrollo del pensamiento computacional. Creo que no equivocarme si digo que la mayoría salimos convencidos del papel clave de la tecnología educativa en todo este tema y que los robots (ni las TIC) no son los actores principales. Somos docentes -y no informáticos- que desde la colaboración con otros tratamos aprender sobre un tema -de moda- para promover ante todo un avance social. Esta mesa redonda creo que no solo tuvo el clásico efecto inspirador -poco duradero- sino que en las conversaciones posteriores pude observar como los asistentes se “relajaron” con este tema y con una bases pedagógicas claras, ganaron confianza para saber tratar el asunto o al menos, valorarlo. Porque moda o no, no nos engañemos, este tema tendremos que trabajarlo de una manera u otra.

Mesa redonda

Tras el necesario café y las estupendas conversaciones informales que se generan en este espacio, iniciamos la segunda actividad del día: tupper-robot en el que mostramos (y opinamos) los robots que estamos probando en la Facultad de Educación (y no, no tenemos contratos con ninguna empresa, si alguna vez lo tenemos lo diremos encantados jeje). Compartimos nuestra experiencia y a la vez la de los asistentes en un formato abierto. Fue interesante ver como 40 minutos después del horario previsto de finalización, un grupito de personas majas (como diría nuestro “raner” Gorka) seguía conversando sobre el tema, siempre por supuesto, sin dejarnos impresionar por los robots 😉

Fin de fiesta by Gorka

Millones de gracias a todos los invitados y participantes… Solamente dos “peros”. El primero la ausencia de mi compi Malle con la que hemos preparado todo con mucho trabajo y cariño y que por accidente doméstico se perdió lo mejor. Volveremos en #ERW2020 😉 Y otro punto negativo y que me hace pensar: la ausencia de mis estudiantes en el evento. Y lo que es peor, la ausencia del resto de estudiantes de otras asignaturas, cursos y titulaciones. “En un mes de prácticas he aprendido más que en cuatro años”. Por supuesto que las prácticas en los centros son un plus auténtico, pero ojo, habría que analizar durante esos cuatros años cómo se aprovechan las oportunidades que la universidad da. Creo que muchos estudiantes no se dan cuenta que la universidad es mucho más que lo que se aprende en las asignaturas. Sin duda, tenemos un verdadero problema por hacer que los estudiantes sepan ver y aprovechar oportunidades de aprendizaje y lo que sería la bomba: provocarlas. Ayer desperdiciaron una gran oportunidad 🙁

PERO, esto no queda aquí… Sin ir más lejos, el próximo lunes 25 por la mañana, con 45 de mis estudiantes del Grado en Primaria y 65 estudiantes del CEIP Juan Navarro de La Hoya de Lorca y seis maestros protagonizaremos la tercera y última actividad de la #ERW2019 y a su vez, la primera actividad que se realizará en la Semana de Educación siendo además una de las actividades culturales seleccionadas por la Facultad. Aún estás a tiempo de inscribirte. Toda la info AQUÍ

 

Blog de aula #ticumu

En Gutiérrez, López, Serrano y Solano (2017) presentamos -entre otras cosas- una serie de propuestas dirigidas a instituciones universitarias para la mejora de los entornos personales de aprendizaje del alumnado (disponibles AQUÍ). En una de ellas decíamos lo siguiente:

Las evidencias del estudio nos dicen que los alumnos no valoran (o no saben hacerlo) el impacto a corto, medio o largo plazo que pueden tener los productos generados y compartidos en el marco de las distintas asignaturas. Existen multitud de herramientas intuitivas en su uso, a la vez que eficaces, para compartir los productos generados por los estudiantes. Sin embargo, las universidades técnicamente “pierden” esos productos al no estar alojados en sus servidores. Tal vez replicar herramientas sea una opción costosa y lenta, pero al menos sí se tendrían que crear perfiles o etiquetas en las herramientas más utilizadas para poder “localizar” y ubicar los productos generados por los estudiantes en cada universidad. La idea es publicar en abierto pero sin perder el vínculo con la institución.

De una manera u otra, siempre he promovido con mis estudiantes la necesidad de compartir las ideas y los recursos generados en clase, habitualmente con blogs de grupos o blogs individuales. Mi problema es que al final los productos que pueden ser reutilizados por otras personas han ido quedando demasiado “perdidos”. Tras valorar varias opciones, este año he decidido mantener un blog de aula -obviamente con la ayuda de los estudiantes- en el que iré/irán compartiendo los recursos más interesantes. La idea no es vincularlo a una única asignatura y un único año (crearía muchos blogs y volvería al problema de la “pérdida” de recursos de interés) sino que mi intención es ir recopilando los recursos de las asignaturas por las que vaya pasando, habitualmente de tecnología educativa en el Grado de Educación Primaria.

Espero que sea de utilidad y sobre todo que, mis estudiantes -docentes en formación- valoren más sus trabajos y respeten mejor las cosas que hacen, sabiendo que al estar en “abierto” cualquier persona puede saber qué cosas hacen como estudiantes. Y esto es una de las ventajas de publicar en abierto, al final sabes que más personas pueden valorar tu trabajo y eso te exige una mayor calidad del mismo.

 

ACCESO AL BLOG DE AULA #TICUMU

Referencias bibliográficas:

Gutiérrez, I., López, P., Serrano, J.L. y Solano, I.M. (2017). Estrategias y herramientas para aprender: descripción de los PLE de los estudiantes universitarios españoles y propuestas para la mejora de las respuesta institucional. En M.P. Prendes y M.M. Román (2017) , Entornos personales de aprendizaje: una visión actual de cómo aprender con tecnologías (pp. 65-88) . Barcelona: Octaedro.

Aprendizaje Basado en Proyectos con Tecnología Educativa: maestros que retan a estudiantes del Grado en Educación Primaria

Como parte de la asignatura de “Recursos Educación y TIC” perteneciente al primer curso del Grado en Educación Primaria de la Universidad de Murcia, implementaré un proyecto de innovación docente (Convocatoria para promover proyectos y acciones de innovación y mejora en la Universidad de Murcia para el curso 2018/2019). La principal finalidad de este proyecto es contribuir a la adquisición de las competencias de la asignatura mediante la resolución de retos educativos propuestos por maestros de tres centros educativos de Primaria: CEIP Juan Navarro, CEIP Casa del Niño, ambos situados en Lorca (Murcia) y el CEIP Antonio Machado de San Sebastián de los Reyes (Madrid). Además, participará también un investigador de la Universidad Internacional de Valencia.

La participación de los maestros de primaria en los planes de estudio del Grado en Educación Primaria suele ser escasa o nula -al menos lo visto en mi experiencia- . Sin embargo, son conocedores de la realidad a la que se enfrentarán los estudiantes de esta titulación. Algo mayor es la presencia de maestros en actividades puntuales o proyectos de innovación docente, pero sigue siendo escasa su contribución en la dinámica de las asignaturas de este título, desperdiciando de esta manera un valioso recurso. Con este proyecto se pretende conectar a los estudiantes universitarios con varios docentes. De esta manera, se podrá mejorar -entre otras cosas- la motivación intrínseca (elemento clave en el rendimiento académico) de los estudiantes al tratar de resolver retos planteados por los docentes. Por su parte, la metodología predominante de trabajo prevista -el ABP- , podrá mejorar el trabajo en equipo y la conexión de los contenidos de la asignatura, entre otras virtudes. Se considera que esta combinación mejorará el desarrollo de las competencias de la asignatura provocando aprendizajes significativos. Los resultados se cuantificarán con tres técnicas de recogida de información (cuestionario, entrevista y grupo de discusión) siguiendo un enfoque de estudio mixto. Estos datos, permitirán obtener evidencias y valorar, entre otras cuestiones,  la posibilidad de replicar esta experiencia en otras asignaturas y en futuros cursos académicos.

Durante el proyecto predominará la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) con Tecnología Educativa. Sin embargo, seleccionar esta metodología no implica que la vayamos a seguir de manera estricta y cerrada, puesto que en coherencia con el planteamiento holístico de la asignatura, considero la complementariedad metodológica como un elemento de calidad necesario, al menos en esta asignatura. Como comentaba al inicio del post, este proyecto es parte de la asignatura, lo cual significa que no todo girará en torno a esta propuesta. En lo referido al uso de la tecnología, los estudiantes tendrán la oportunidad de utilizar principalmente la realidad aumentada, la geolocalización, estrategias de gamificación, vídeo, podcast, comic, robótica educativa y la PDI.

Espero poder ir contando poco a poco el trabajo que van desarrollando los estudiantes. Ya sea por aquí o siguiendo el hashtag de la asignatura #ticumu

Web del Proyecto: http://www.jlserranosanchez.es/retos/