Las competencias del emprendimiento desde MOTIVA: experiencia piloto en España

Uno de los proyectos en los que he estado más implicado durante el último año ha sido el Proyecto MOTIVA [developing digital entrepreneurship contents for secondary schools] financiado por la Unión Europea en el programa Erasmus+ (Ref. 2016-1-ES01-KA201-025349). Fernando Cerdán de la Universidad Politécnica de Cartagena es el coordinador principal y Mª Paz Prendes la coordinadora del grupo de trabajo de la Universidad de Murcia. La principal finalidad de MOTIVA es mejorar la motivación de los estudiantes de Secundaria mediante el desarrollo de la competencia de emprendimiento con el uso de contenidos digitales (ver post para ampliar información básica sobre el proyecto).

En estos momentos, el proyecto se encuentra en su fase final, concretamente en la elaboración del informe. Una de las últimas actividades realizadas en el marco del proyecto, ha sido la celebración en Cartagena (1 y 2 de junio) de las Jornadas de Profesorado MOTIVA: plataforma y recursos abiertos para el desarrollo de las competencias digital y emprendedora en el aula (ver post de presentación). En estas jornadas tuve el placer de participar como ponente. Con este post querría compartir algunas de las ideas principales de mi intervención, titulada “Experiencia Piloto en España. Proyecto MOTIVA”.

 

 

El objetivo de mi sesión era mostrar cómo ha sido el proceso de diseño e implementación de la experiencia piloto en los centros educativos (Secundaria) participantes en el proyecto. Mi intención inicial no fue solamente describir el proceso, sino tratar de dar valor al mismo. En muchas ocasiones, buscamos directamente los resultados y conclusiones de los estudios, descuidando la realización de un análisis crítico de los procesos que se han seguido y que, evidentemente influyen en los resultados de los proyectos. Ésta fue una de las primeras ideas a destacar, puesto que si abogamos por una enseñanza basada en la evidencia es fundamental que los profesores (en este caso de Secundaria) participen en los estudios y sobre todo entiendan los procesos seguidos.

El concepto de emprendimiento fue otro de los puntos iniciales a tratar. Probablemente se nos pueda pasar a veces que el “sentido de iniciativa y espíritu emprendedor” es una de las competencias clave en el Sistema Educativo Español, lo cual nos indica que debemos desarrollar las competencias del emprendimiento. En MOTIVA hemos trabajado con el documento publicado en 2016 por el Joint Research Centre “EntreComp, Marco Europeo de la competencia de emprendimiento [EntreComp: The Entrepreneurship Competence Framework] cuya finalidad es proporcionar a los educadores y formadores en general una herramienta para la mejora de la capacidad emprendedora de organizaciones y ciudadanía. La Comisión Europea establece 15 competencias clave de las que se seleccionaron 5 desde el Proyecto MOTIVA, teniendo en cuenta la opinión de casi 300 profesores de Bélgica, Grecia, Italia y España: creatividad, motivación y perseverancia, aprendiendo a través de la experiencia, planificación y gestión y trabajando con otros.

Tres fueron los momentos clave de la experiencia piloto llevada a cabo en los centros de Secundaria participantes en el proyecto:

1) Seminario Train the trainers, celebrado a finales de 2017 en Bruselas y en el que tuve el placer de participar. Durante una semana miembros del equipo de trabajo de cada país estuvimos reflexionando y tomando decisiones sobre tres aspectos clave: el diseño de actividades para el desarrollo de las competencias del emprendimiento, la plataforma MOTIVA y los aspectos metodológicos claves a seguir. Aquí un post con más información sobre este seminario.

2) Formación del profesorado. Una de las tareas de las que eramos responsables el equipo de la Universidad de Mrucia era la formación de los profesores españoles que han participado en la implementación y evaluación del piloto teniendo en cuenta los acuerdos adoptados en el seminario Train the trainers, puesto que esta formación ha sido replicada en el resto de países. Se realizaron dos sesiones (enero y abril) en las que estuvimos trabajando sobre la rúbrica de las competencias del emprendimiento (disponible AQUÍ en castellano), la plataforma MOTIVA, la metodología para diseñar actividades y la evaluación del piloto.

3) Implementación. Entre enero y mayo de este año los docentes participantes en el piloto diseñaron e implementaron actividades con sus alumnos de Secundaria, desarrollando las cinco competencias del emprendimiento seleccionadas desde el Proyecto MOTIVA y utilizando para tal fin la plataforma MOTIVA. Además, fueron los responsables de realizar la recogida de datos (profesores, alumnos y familias) siguiendo el plan de evaluación que desde el equipo del GITE habíamos preparado y presentado en Bruselas durante la celebración del seminario Train the trainers.

Como cierre de mi intervención traté de resaltar una serie de ideas fundamentales que, básicamente sintetizan más o menos mis aprendizajes tras mi participación en MOTIVA: es importancia participar en jornadas de proyectos, dice mucho (para bien) ver un centenar de profesores de Secundaria reunidos un viernes por la tarde para tratar de aprender de un proyecto y de las evidencias obtenidas en el mismo. Sin embargo, es más interesante dar un paso más e ir más allá, colaborando y participando directamente en estos proyectos como socios cuando sea posible. Este tipo de experiencias nos permite conocer gente y otros lugares interesantes, perspectivas y concepciones de la enseñanza diferentes que nos pueden enriquecer y, sobre todo, nos ofrece la posibilidad de replantearnos nuestra práctica docente, la única manera de mejorar. Las competencias del emprendimiento no solo útiles para para crear una empresa, la Comisión Europea así lo refleja claramente en sus directrices. Estas competencias nos sirven para mejora la creatividad, aprender a tomar decisiones valorando los pros y las contras, aprender generar motivación y ser perseverantes y a materializar en planes las ilusiones y sueños que puedan tener los alumnos… Y esto es válido para iniciar un viaje, montar una empresa, diseñar un plan de formación, formar una familia, etc. Como bien dice el medallista paralímpico Enhamed Enhamed “yo no creo en los sueños, hay que tener planes”.

Para cerrar este post, agradecer a todas las personas que hicieron posible la organización del evento, a los asistentes, a mi grupo de investigación (GITE) por ofrecerme la posible de presentar la experiencia piloto a Fernando Cerdán por la invitación. Gracias también a Esperanza, Antonio, Jacobo, Antonio Luis e Isabel, profesores de Secundaria participantes en la experiencia piloto y que han estado de 10  🙂 GRACIAS.

 

 

¿Puede la Universidad diseñar entornos de aprendizaje para los nativos o residentes digitales?

Pues sí, puede y debería acabar haciéndolo, otra cosa es que se sepa y se quiera hacer. Pero antes, nos deberíamos hacer las dos siguientes cuestiones:

¿ Es realmente Internet un espacio que los estudiantes universitarios utilizan para aprender?

¿Son tan nativos o residentes digitales como suponemos?

Pues bien, con las evidencias obtenidas en el marco del Proyecto CAPPLE (Competencias para el aprendizaje permanente basado en el uso de PLE) podemos responder rotundamente con un NO a las dos preguntas. En este sentido, he publicado un capítulo de libro junto a Isabel Gutiérrez, Patricia López e Isabel Solano en el que analizamos ambas cuestiones con los datos obtenidos en el citado proyecto. El capítulo tiene por nombre Estrategias y herramientas para aprender: descripción de PLE de los estudiantes universitarios españoles y propuestas para la mejora de la respuesta institucional y forma parte del libro Entornos Personales de Aprendizaje, coordinado por Mª Paz Prendes y Mª del Mar Román y publicado en la Editorial Octaedro a finales del año 2017.

Entornos personales de aprendizaje

Con un carácter más divulgativo que académico, presentamos en el capítulo los principales resultados de cada una de la dimensiones analizadas con un cuestionario (Prendes et al. 2016) que diseñamos en el proyecto CAPPLE, con el que hemos podido identificar las estrategias y herramientas que los estudiantes universitarios (n=2054) de último curso utilizan para aprender. La dimensiones son: autopercepción, gestión de la información, gestión del proceso de aprendizaje y comunicación. Tras la presentación de estos resultados presentamos una serie de propuestas dirigidas a instituciones universitarias para la mejora de los entornos personales de aprendizaje del alumnado. Propuestas que quiero compartir íntegramente en este post. Pero antes, algunas reflexiones…

¿Qué ha pasado con el PLE?

Desde el año 2010 (en especial) el PLE comenzó a convertirse en un tema trending topic en Tecnología Educativa y en Educación en general. Desde ese año, en España raro era encontrar congresos y jornadas que no incluyeran entre sus líneas de trabajo del PLE. Paulatinamente, pero con una velocidad asombrosa, comenzaron a diseñarse investigaciones sobre este concepto y pocos grupos de investigación en tecnología educativa de nuestro país quedaron al margen de esta tendencia, las revistas publican los artículos sobre la temática, etc. Estaba de moda y había que investigar sobre PLE. En ocasiones se apreciaba claramente como en muchos estudios se “añadía” el PLE casi de cualquier manera, pero estaba de moda y parecía que había que partir de este concepto. Incluso tuvo impacto en la formación permanente dirigida a maestros de infantil, primaria y secundaria. Estaba claro que se había generado gran interés entre investigadores pero también entre aquellos docentes que no hacen investigación como tal. Incluso mis estudiantes del Grado en Educación Primaria hicieron por iniciativa propia una canción.

Sin embargo, en el momento en el que más sabemos sobre PLE parece que ya se ha dejado de tener interés en el mismo. Comienza a ser raro encontrar congresos y jornadas que traten el tema. Incluso, el número de publicaciones científicas en congresos y revistas de impacto ha empezado a disminuir desde 2015. Por ejemplo, si aplicamos la siguiente búsqueda desde Scopus ( TITLE ( ple ) AND KEY ( ple ) ) AND ( EXCLUDE ( SUBJAREA , “CHEM ” ) OR EXCLUDE ( SUBJAREA , “CENG ” ) OR EXCLUDE ( SUBJAREA , “MATE ” ) OR EXCLUDE ( SUBJAREA , “MATH ” ) OR EXCLUDE ( SUBJAREA , “BIOC ” ) OR EXCLUDE ( SUBJAREA , “ENGI ” ) OR EXCLUDE ( SUBJAREA , “PHYS ” ) ) AND ( EXCLUDE ( PUBYEAR , 2005 ) ) AND ( EXCLUDE ( SUBJAREA , “PHAR” ) ) AND ( EXCLUDE ( SUBJAREA , “IMMU” ) ) AND ( EXCLUDE ( SUBJAREA , “MEDI” ) ) nos encontramos con un total de 28 publicaciones, concentrándose más de la mitad (16) entre los años 2013 y 2015. En los dos últimos años tendríamos un total de 5 publicaciones y en lo que llevamos de año ninguna.

Parece que el fenómeno PLE está pasando de moda casi al mismo ritmo que con el que se puso. Desde la investigación no habla muy bien del fenómeno, me explico: se invierte dinero público (algo de privado también) en analizar e investigar sobre un tema y cuando comenzamos a tener evidencias sobre el mismo y sobre todo, tener la posibilidad de medir su impacto se decide casi en masa abandonarlo. Sin embargo, habitualmente cada investigación finaliza con una serie de propuestas de futuras líneas de investigación, que quedan muy bien pero no acaban de tener continuidad en otros estudios. Por tanto, mejor no hablar de la posibilidad de replicar las investigaciones en otros contextos, algo que deberíamos considerar como necesario para generar conocimiento más solido en Ciencias de la Educación, y así reducir la limitaciones que ya de entrada tenemos. Esta pequeña crítica -y autocrítica- es sobre PLE, pero, ¿cuál será es la siguiente moda? puede que, ¿competencia digital? En fin, creo que si queremos abogar por una enseñanza basada en las evidencias primero deberíamos revisar cómo decidimos investigar qué cosas, cómo lo hacemos, y darle mucho más valor a la divulgación y al impacto que tienen o pueden tener nuestros resultados.

Bien, retomemos el título del post ¿Puede la Universidad diseñar entornos de aprendizaje para los nativos o residentes digitales? Del mismo, eliminamos la parte de nativos o residentes digitales, ya tenemos evidencias que nos dicen que al menos todavía no han “llegado” a la universidad. Ahora bien, si queremos que la universidad reaccione a tiempo, debería tomar medidas de forma paulatina para crear entornos de aprendizaje bajo los nuevos canales de comunicación y aprendizaje. Con esta idea, diseñamos en Gutiérrez, López, Serrano y Solano (2017) una serie de sugerencias para que puedan ser tenidas en cuenta por las instituciones universitarias para mejorar los PLE de los estudiantes. Las propuestas se han organizado en cuatro categorías. Y como es evidente que me preocupa el impacto de los resultados de las investigaciones, las comparto tal y como se encuentran en la publicación citada.

 

Referencias bibliográficas del post:

Prendes, M.P, Castañeda, L., Solano, I., Roig, R., Aguiar, M.P. y Serrano, J.L. (2016). Validación de un cuestionario sobre hábitos de trabajo y aprendizaje para futuros profesionales: explorar los Entornos Personales de Aprendizaje. RELIEVE, 22 (2).

Gutiérrez, I., López, P., Serrano, J.L. y Solano, I.M. (2017). Estrategias y herramientas para aprender: descripción de los PLE de los estudiantes universitarios españoles y propuestas para la mejora de las respuesta institucional. En M.P. Prendes y M.M. Román (2017) , Entornos personales de aprendizaje: una visión actual de cómo aprender con tecnologías (pp. 65-88) . Barcelona: Octaedro.

 

 

PROPUESTAS DIRIGIDAS A INSTITUCIONES UNIVERSITARIAS PARA LA MEJORA DE LOS ENTORNOS PERSONALES DE APRENDIZAJE DEL ALUMNADO (Gutiérrez, López, Serrano y Solano, 2017, pp. 79-85):

Sobre la formación dirigida a profesorado y alumnado a nivel institucional.

– Ofertar asignaturas o grados en modalidad semipresencial o completamente online. De esta manera se podría constatar si la preferencia de las clases presenciales obedece a la modalidad de enseñanza o bien a la planificación de la acción formativa, y consecuentemente, a la concreción de lo que se espera del alumno en estas actividades formativas.

– Desarrollar acciones formativas, desde las bibliotecas universitarias, u otros servicios universitarios, destinados a promover el desarrollo de la competencia informacional y de gestión de información en el alumnado.

– Ofertar cursos de formación al profesorado en torno al uso de estrategias metodológicas interactivas en clase, desde la clase magistral interactiva hasta el trabajo colaborativo, Aprendizaje Basado en proyectos, Aprendizaje basado en problemas, Aprendizaje Basado en tareas, Estudio de casos, etc. ya que se constata que el alumno se motiva por la asistencia a las clases, pero el papel del alumnado en estas clases puede ser pasivo.

– Los estudiantes confían más en la información de las fuentes asociadas de su ámbito formativo al estar promovidos por sus profesores, quienes al final son los responsables de evaluar. Esta idea, junto a la vinculación con los contenidos y competencias del grado, hace pensar en una propuesta que vaya dirigida de manera específica a cada docente. En primer lugar, es necesario formar a los docentes en este sentido, puesto que si ellos no valoran y critican la información recibida desde los medios sociales será prácticamente imposible que sus alumnos sí lo hagan. Una estrategia posiblemente útil sería que desde los diferentes centros de formación del profesorado de las universidades se diseñase un curso en el que se tratase, partiendo de evidencias, estrategias de búsqueda y selección de información en red. La reflexión sobre la combinación entre los métodos tradicionales y más actuales sobre generación y difusión del conocimiento tendría que ser transversal en este curso. Además, sería conveniente asociar estas estrategias con la mejora del impacto del conocimiento, aspecto que obviamente interesa el profesorado universitario.

– Tal y como se mencionaba en el apartado anterior, los datos ponen de manifiesto que los alumnos acceden a la red también para comunicarse, valoran positivamente el uso de redes sociales, aunque son las titulaciones no técnicas las que más lo hacen. Por ello, se considera que se podrían ofrecer actividades formativas al profesorado que fueran destinadas a promover las estrategias de participación y colaboración en el alumnado a través de herramientas tecnológicas como las redes sociales. De este modo, el profesorado estaría capacitado para proponer prácticas formativas que pasen por un uso enriquecido de las redes sociales ligado a las diferentes áreas de conocimiento para dinamizar la participación del alumnado (Guzmán & Del Moral, 2014), así como para favorecer la difusión de eventos académicos y promoción de debates online (Guzmán, Del Moral, González-Ladrón de Guevara & Gil, 2013). Asimismo, se podría realizar también desde los servicios universitarios competentes una recopilación y difusión de experiencias innovadoras con redes sociales y otras herramientas para la participación y colaboración del alumnado organizadas en torno a las diferentes áreas de conocimiento.

– En general, se observa que cuando el alumnado trabaja de forma individual tiende a un comportamiento más conservador (usando las herramientas más populares, prefiriendo el papel al ordenador para escribir o representar las ideas o conocimientos y organizando la información en carpetas jerárquicas). En este sentido, fomentar el uso de la tecnología para la búsqueda, gestión y organización de la información en el trabajo individual podría ser interesante. Además, podría ser positivo proporcionar formación al alumnado para que aprenda a crear y publicar información en red.

– Según los resultados obtenidos, los alumnos conocen algunas herramientas para organizar y planificar el aprendizaje, sin embargo no las suelen utilizar y siguen apostando por otros medios analógicos. La dificultad no reside en el uso técnico o en la escasez de herramientas, ya que incluso desde las universidades se han creado este tipo de tecnologías adaptadas a la comunidad universitaria. Por tanto, desde las instituciones se podría fomentar su uso (por evidentes ventajas) mediante ejemplos de buenas prácticas partiendo de la experiencia de otros alumnos. Es decir, el alumnado de cursos más avanzados podría mostrar cómo las utiliza a los estudiantes recién llegados a la universidad. Un buen momento podría ser en el llamado “Módulo 0” de cada titulación, seleccionando y asesorando (siendo los asesores los profesores coordinadores de curso) a un grupo de alumnos interesados en participar. Un posible contenido de este tipo de actividades formativas podría ser la mejora de la gestión del tiempo, aspecto en el que los estudiantes universitarios suelen mostrar multitud de problemas, tanto en el trabajo individual como en el colaborativo.

– Promover, o en muchos casos seguir promoviendo, la generación de MOOC desde las universidades sobre temáticas que interesen a los estudiantes y que no estén siendo tratadas en las diferentes asignaturas. Este recurso formativo no está siendo utilizado por los estudiantes universitarios muchas veces por desconocimiento. Sería pertinente que cada asignatura pudiera informar (desde las aulas virtuales o incluso desde las guías docentes) aquellos MOOC que pudieran ser de interés para el alumnado, tanto el actual como el de otros años, para que de esta manera un estudiante que haya pasado por la institución tenga la posibilidad de seguir aprendiendo en la misma. Habría que seleccionar de manera estratégica la fecha de realización del curso para que los estudiantes pudieran participar, por ejemplo que no coincida con periodo de exámenes. Además, las universidades deberían reconocer esta labor de sus docentes por la creación de estos cursos más allá de un certificado.

Sobre la integración de herramientas TIC en las universidades.

– Los alumnos demuestran una preferencia clara por la comunicación a través de herramientas como el correo electrónico y las herramientas de red social. Estas formas de comunicación destacadas por los alumnos nos muestran que éstos prefieren contactar con otros a través de espacios que son más naturales para ellos. Desde la institución universitaria se puede apostar por una integración mayor de las redes sociales o de herramientas con estructura de red social para su uso dentro del aula, bien vinculándolas a las plataformas de campus virtual o bien como un espacio diferenciado.

– En lo que se refiere a las herramientas preferidas para la realización de proyectos colaborativos, Google Drive es la herramienta por excelencia. Si desde el ámbito universitario se quiere dar respuesta a la necesidad de los alumnos de espacios para el trabajo y la edición colaborativa en red, es necesario que se plantee la integración de herramientas tipo Google Drive en las herramientas de campus virtual. En este sentido, se podría valorar la inclusión de herramienta como la promovida con el proyecto OAE1 (Open Academic Environment), liderado por la Fundación Apareo. Desde este proyecto, se ha creado una herramienta virtual colaborativa con fines académica que, aunque con menos potencial que herramientas colaborativas como Google drive, responde a las necesidades de edición colaborativa que presentan docentes y alumnos para llevar a cabo actividades académicas.

– Es importante que las universidades reflexionen sobre la importancia que sus alumnos otorgan a la herramienta de campus virtual como un espacio para la colaboración. Este espacio del que todos los alumnos forman parte queda por detrás de herramientas como Google Drive o las redes sociales lo que nos demuestra la importancia de integrar en ésta espacios y herramientas que permitan la colaboración entre usuarios: pizarras compartidas, red social, editores de documentos (presentación, texto, hojas de cálculo, etc.).

– El alumnado únicamente hace uso de un único motor de búsqueda (Google), quizás sería interesante poner en conocimiento diferentes recursos para la búsqueda de información como por ejemplo, meta-buscadores científicos-académicos o herramientas específicas para la gestión de bibliografía de los cuales no hacen uso porque quizás no conocen.

– Se observa que el alumnado perteneciente al área de conocimiento de Ciencias Sociales y Jurídicas destaca especialmente en el uso de las TIC desde el punto de vista de la gestión de la información (son los que más realizan actividades en red para desarrollar proyectos, los que más usan el formato audio para trabajar con información, los que más usan las redes sociales para organizar y gestionar la información, etc.). Por tanto, podría ser necesario que desde la universidad se incidiera en la promoción del uso de las TIC en el resto ramas de conocimiento.

– En la categoría de gestión de la información, las mujeres son las que más usan las redes sociales, las que más procesan la información (hacen resúmenes, mapas conceptuales, esquemas, etc.), respetan más los derechos de autor y recurren más que los hombres a expertos para que revisen sus creaciones. En este sentido, se podría plantear la necesidad de uso de estas estrategias/herramientas/recursos en titulaciones donde existe más porcentaje de alumnos que de alumnas (las ingenierías y las ciencias, por lo general), puesto que se observa que son ellos quienes menos ponen en práctica estas estrategias/herramientas/recursos.

– Las evidencias del estudio nos dicen que los alumnos no valoran (o no saben hacerlo) el impacto a corto, medio o largo plazo que pueden tener los productos generados y compartidos en el marco de las distintas asignaturas. Existen multitud de herramientas intuitivas en su uso, a la vez que eficaces, para compartir los productos generados por los estudiantes. Sin embargo, las universidades técnicamente “pierden” esos productos al no estar alojados en sus servidores. Tal vez replicar herramientas sea una opción costosa y lenta, pero al menos sí se tendrían que crear perfiles o etiquetas en las herramientas más utilizadas para poder “localizar” y ubicar los productos generados por los estudiantes en cada universidad. La idea es publicar en abierto pero sin perder el vínculo con la institución. Localizados estos productos, la propia universidad podría valorarlos mediante certificación (como parte de la competencia digital), midiendo su impacto con diferentes métricas, como por ejemplo: visualizaciones de los productos, descargas, menciones en medios sociales, etc. Esto podría generar algún tipo de aliciente más para valorar el impacto en la red de los productos generados y compartidos.

Sobre la mejora de las tareas de coordinación docente.

– Realizar una oferta de seminarios, eventos, jornadas que responda a los intereses de los alumnos. Estos cursos y seminarios se podrían organizar en modalidad presencial, semipresencial o completamente en línea. Tanto el profesorado como la institución puede crear un sistema de encuestas para recabar esta información, o bien se podría recoger en el Plan de Acción Tutorial de los Centros o el Módulo 0, siendo tanto el centro, a través de las actividades que realice en gran grupo en el marco del Plan de Acción Tutorial, o bien los tutores y coordinadores, los que se encarguen de recoger esta información.

– Se observan diferencias con el alumnado perteneciente al área de conocimiento de Ingeniería y Arquitectura respecto al resto en cuanto al reconocimiento de derechos de autor y licencias, ya que los alumnos de Ingeniería y Arquitectura admiten que utilizan más que el resto información sin citar. Por tanto, se podría promover desde la coordinación de los cursos y tutorías de los títulos pertenecientes a esta área de conocimientos la propuesta de recomendaciones transversales al alumnado dirigidas al uso de normativa bibliográfica (APA, Harvard, MLA, Vancouver, etc.), constituyendo un criterio en la evaluación de las asignaturas.

– Probablemente los estudiantes no se beneficiarán del uso del blog personal hasta que un docente les obligue a realizarlo como requisito de la asignatura. Sin embargo, un uso aislado en una asignatura no resulta suficiente para que el alumnado evolucione de lo analógico a lo digital y de lo digital no compartido a lo compartido (por ejemplo, de Word a blog). Por ello, los coordinadores de cada titulación en colaboración con los coordinadores y tutores de cada curso podrían promover la creación de blogs entre el alumnado para que puedan ser utilizados, por ejemplo, como portafolios de las distintas asignaturas. La universidad por su parte podría crear, al menos, repositorios con los enlaces a estos blogs, organizados por titulaciones, cursos y asignaturas. Obviamente, sería recomendable que este repositorio estuviera en abierto. La idea es que las universidades no “pierdan del todo” los productos generados por sus estudiantes en la red.

Sobre la mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje.

– Un número importante de alumnos ha destacado la lectura de los blogs de sus compañeros como actividades enriquecedoras. Apostar por el uso de blogs en el aula puede ser una acción interesante de cara a mejorar los aprendizajes de los alumnos.

– En tanto que los alumnos utilizan la red para ampliar la información de la que disponen en sus grados, se considera recomendable que el profesorado seleccione y diseñe recursos variados en red para ofrecérselo a los alumnos, haciendo uso así́ de servicios que la universidad pone a nuestra disposición como repositorios digitales, repositorios multimedia audiovisual, portal Open Course Ware, etc.

– Se observa que el alumnado del área de conocimiento de Ciencias y de Ingeniería y Arquitectura se muestran menos proclives que el alumnado del resto de ramas a demandar ayuda de expertos, pero sobre todo de compañeros para que les revisen sus creaciones. Por tanto, sería de interesante fomentar metodologías colaborativas en el aula en los títulos de dichas ramas de conocimiento que pongan en valor las posibilidades que ofrece el grupo de iguales.

– Por último, los datos ponen de manifiesto que la mayoría de los alumnos manifiesta que el establecimiento de objetivos les ayuda a aprovechar el tiempo dedicado a Internet y también que deciden lo que deben aprender ajustándose a los objetivos de la asignatura/proyecto. En este sentido, se podría fomentar en el alumnado el uso de estrategias de planificación (objetivos y tiempos) para sacar el mayor aprovechamiento posible a sus horas de trabajo autónoma, ya sea usando Internet o recursos tradicionales.

 

Rol del tutor en un Trabajo Fin de Máster: la acción tutorial

“Trabajo Fin de Máster en Tecnología Educativa. Orientaciones para la elaboración y criterios de calidad”, es el título del coordinado por Mª Paz Prendes y Víctor González y en el que hemos participado todos los miembros del Grupo de Investigación de Tecnología Educativa (GITE) de la Universidad de Murcia, que a su vez, somos docentes en el Máster Interuniversitario en Tecnología Educativa: e-learning y gestión del conocimiento de esta misma universidad.

 

Este manual ha contado con una ayuda concedida por la Universidad de Murcia (Resolución Rectoral R-400/2017 para convocar el concurso para la selección de proyectos de docencia universitaria Textos Guía 2017″). Editado por EDITUM de la Universidad de Murcia, ya se encuentra disponible AQUÍ con un precio realmente económico (8.22 euros) si tenemos en cuenta por ejemplo su utilidad y calidad en el contenido. Tal y como se indica en la contraportada, este libro:

“es un material de ayuda para el alumnado que se dispone a realizar el Trabajo Fin de Grado (TFM) en Tecnología Educativa, pero puede ser una guía para todos aquellos alumnos que quieran hacer su TFM en el ámbito de las Ciencias de la Educación. Se ofrecen consejos y orientaciones que ayudarán al alumnado a tomar decisiones en todo el proceso: la primera fase de elección de tutor; las complejas decisiones sobre el método, diseño e instrumentos; y la fase final de presentación del informe, su defensa y la difusión de la información”

Es por tanto, un manual en el que se ofrecen orientaciones, consejos, referencias sobre todo el proceso de elaboración de un TFM (aunque también es muy válido para el proceso de elaboración de tesis doctorales), que de forma clara y secuencial permitirá al alumno situarse durante todo el proceso. Un aspecto habitualmente problemático para el investigador novel es la dificultad para conectar todo el proceso y las partes de las investigación.

¿Para ti, cuáles fueron las claves durante el desarrollo de tu TFM o tesis doctoral? Seguramente una de las respuestas más repetida sería: mi tutor, sus conocimientos, su forma de trabajar y sobre todo, la relación establecida durante todo el proceso. Sin duda, la importancia del rol del tutor y sus funciones son de especial relevancia, y aunque el TFM lo realizada el alumno de manera autónoma, éste siempre sigue las orientaciones de su director/tutor en función de diferentes situaciones y variables. Y es que, “asesorar y supervisar implica a su vez una serie de tareas o funciones que el tutor va realizando dependiendo de: el estado en el que se encuentre el trabajo, las necesidades del estudiante, el tipo de investigación, los recursos disponibles y la planificación acordada entre tutor y estudiante” (Serrano, 2017, p.30). Por tanto, la comunicación que se establezca entre tutor-alumno marcará en gran medida la calidad del resultado, pero sobre todo, la calidad de los aprendizajes adquiridos por el alumno.

“La acción tutorial” es el título del primer capítulo de este libro, el cual tuve el placer de escribir. Los contenidos tratados en esta parte del libro son:

  • Las funciones del tutor.
  • Fases de la tutoría: fase inicial, sistema de trabajo y diseño de la investigación; fase de desarrollo, seguimiento del TFM; fase final, evaluación y presentación del TFM.

Y los interrogantes abordados son:

  • ¿Para qué me sirve un tutor de TFM
  • ¿Qué orientaciones me va a dar el tutor?
  • ¿Cómo se va a desarrollar el proceso de trabajo con el tutor?
  • ¿Cuáles serán las fases de mi trabajo de TFM?

Recomiendo la lectura de este libro a cualquier investigador novel principalmente del campo de las Ciencias de la Educación, tanto a alumnos de máster como de doctorado. Os dejo a continuación el índice completo del libro.

  • Capítulo 1. La acción tutorial.
  • Capítulo 2. La búsqueda de información: revisión sistemática y bases de datos
  • Capítulo 3. Problema, hipótesis y objetivos.
  • Capítulo 4. Método y diseño de investigación.
  • Capítulo 5. Instrumento de recogida de información.
  • Capítulo 6. El informe del TFM.
  • Capítulo 7. Evaluación y criterios de calidad.
  • Capítulo 8. Difusión y transferencia.
  • Apéndice. ¿Y qué opinan nuestros estudiantes.

Libro disponible AQUÍ

Referencias bibliográficas:

Serrano, J.L. (2017). La acción tutorial. En M.P. Prendes y González, V. Trabajo Fin de Máster en Tecnología Educativa. Orientaciones para la elaboración y criterios de calidad (pp. 29-42). Murcia: Editum.

 

Emprendimiento y el Proyecto MOTIVA: “Train the trainer seminar”

Durante esta semana he tenido la enorme oportunidad de participar en el curso “Train the trainer” en el marco del Proyecto MOTIVA y celebrado en PONTon Course Centre (Vremde, Bélgica). El curso ha sido coordinado por Wim Peeters y en él hemos participado investigadores del Proyecto MOTIVA de diferentes países (Italia, Bélgica, Grecia y España).

MOTIVA es un proyecto europeo Erasmus+ 2016. Nuestra principal finalidad es mejorar la competencia del emprendimiento de estudiantes de Secundaria (entre 12 y 18 años). Para ello se está desarrollando una plataforma que permita a profesores y estudiantes de secundaria utilizar herramientas para el desarrollo de la competencia del emprendimiento y desarrollar sobre todo una actitud emprendedora. Además de la plataforma, el proyecto tiene como objetivo diseñar actividades que sirvan para el desarrollo de la citada competencia.

“EntreComp: The Entrepreneurship Competence Framework” es el título del documento publicado por el Joint Research Centre en el que la European Commission muestra las competencias clave para el desarrollo del emprendimiento. Este es el documento clave de trabajo para el desarrollo del Proyecto MOTIVA y en concreto el que sustenta el diseño el diseño de las actividades y la posterior implementación (prevista para 2018).

Durante este curso hemos podido aprender diferentes metodologías y estrategias que nos ayudarán a su vez a formar a principios del año 2018 a los profesores de secundaria de los diferentes países (Gracias, Italia y España) que deseen participar en el proyecto. Varias de las dinámicas que hemos seguido, se pueden encontrar dentro del proyecto Linpilcare (concretamente, aquí). Además hemos revisado la propuesta inicial de actividades y las herramientas que en estos momentos tiene la plataforma MOTIVA. De esta manera tanto las actividades como la plataforma podrán ser mejoradas.

A nivel personal ha sido una experiencia muy especial. Mi compañero del GITE y amigo Víctor González estábamos hace 7 años en nuestro primer congreso (EDUTEC en Bilbao) y en esta ocasión he podido estar con él en nuestro primer proyecto europeo y en mi caso en mi primera visita al extranjero en el marco de un proyecto. Las dificultades han sido muchas pero ambos coincidimos en que la experiencia ha sido muy enriquecedora. De este curso nos llevamos muchas ideas renovadas y otras nuevas. Tal vez no hemos podido salir a correr, hayamos maltratado el inglés (bueno, yo sobre todo) y puede que la comida haya sido una preocupación continua jejeje, pero nos han tratado muy bien y sin duda hemos acabado disfrutando mucho 🙂

En uno de los breaks con el resto del equipo de trabajo. Hambre no pasamos…

 

Aplicaciones Sociales de las TIC para la Escuela y el Tiempo Libre en OCW

Tras la publicación de un texto guía en formato libro de la asignatura “Aplicaciones Sociales de las TIC para la Escuela y el Tiempo libre” que se imparte en 4º curso del Grado en Educación Primaria en la Universidad de Murcia, hemos publicado recientemente todo el material de la asignatura en formato sitio web dentro del portal OpenCourseWare de la Universidad de Murcia, siendo además uno de los resultados de un proyecto de innovación que he coordinado durante el pasado curso.

Víctor González, María del Mar Román y yo mismo, presentamos en este espacio web  los materiales y recursos utilizados en la asignatura durante el curso académico 2016/2017. Nuestro objetivo con la creación de este sitio es liberar los recursos didácticos creados, permitiendo el acceso a los materiales utilizados. Se pueden utilizar dichos materiales respetando la licencia de origen o navegar libremente por los diversos apartados.

Los contenidos de esta asignatura se centran en el análisis de tecnologías orientadas al fomento de la interacción social, la comunicación y la construcción compartida del conocimiento, así como las implicaciones sociales y culturales de su aparición en el contexto actual.

La estructura de los materiales está organizada de manera sencilla y coherente, facilitando la navegación de cualquier persona interesada. En cada uno de los temas se puede encontrar: presentación del tema en formato vídeo, lecturas recomendas, actividades y recursos complementarios.

Siete fueron las actividades realizadas por los estudiantes:

  • Actividad 1 “Convocatoria abierta Smart Citizen”
  • Actividad 2 “Desenmarañando los riesgos asociados al uso de la red”
  • Actividad 3 “Adivina adivinanza”
  • Actividad 4 “PLE de entrada, procesado y salida”
  • Actividad 5 “Creación de una App educativa”
  • Actividad 6 “Programando con Scratch”
  • Actividad 7 “Inspiraciones para aprender”

Deseamos que estos materiales sean de utilidad a estudiantes, profesores y a cualquier aprendiz interesado en la temática. Recuerda utilizar, mejorar y compartir los materiales aquí presentados bajo las licencias de uso indicadas para cada caso. Y si además nos cuentas tu opinión será fantástico 😉

¿Amancio Ortega referente de los jóvenes españoles?

Mi respuesta para la pregunta del título del post: ni lo sé ni es objeto de este post.

Durante los últimos días, me ha llamado la atención como muchos profesionales de la educación que sigo en Twitter, reflexionan y llegan a cuestionar lo que están haciendo en sus centros a raíz de los resultados publicados en diferentes medios sobre una encuesta realizada por Educa2020 y analizada por la empresa GAD3. Aquí algunos ejemplos de titulares:

Amancio Ortega, referente de los estudiantes españoles.

Los estudiantes españoles ven a Amancio Ortega como un referente.

Los jóvenes quieren ser Amancio Ortega.

Franco se cuela en la lista de referentes de la juventud española.

Yo de mayor quiero parecerme a Amancio Ortega.

Reconozco que la noticia de por sí no me llamó mucho la atención, pero insisto en que sí lo hizo ver como maestros de todos los niveles hacían eco de los diferentes titulares. Con el ánimo de saber más del estudio para interpretar mejor los resultados, he estado indagando sobre la encuesta y sobre quién la ha realizado y analizado. Aquí lo poco que he podido saber hasta el momento.

Según esta noticia, “muchos han sido los agentes que se han implicado en este estudio, desde el ministerio de Educación, hasta las consejerías de todas las Comunidades Autónomas, empresas privadas y agentes activos de la Educación en España”. En dicha noticia, “hábilmente” se cita un artículo del Ministro de Educación Méndez de Vigo para vincularlo con el estudio. En el citado artículo no se hace mención a la encuesta ni se justifica el estudio.

En ninguna de las noticias publicadas en los medios que he encontrado se publica el informe de investigación completo (qué raro :/ ) por lo que traté de encontrarlo en Educa2020 y en GAD3. No ha habido éxito (lo mismo está y no he sido capaz de encontrarlo). Ya que no encontraba el informe pues al menos intenté saber más sobre los responsables de la encuesta (tampoco he podido encontrar en su versión completa) para tener algún tipo de información adicional para interpretar los resultados.

Con todo ello, y tras seguir sin encontrar información rigurosa sobre la investigación (objetivos, equipo de trabajo, justificación, diseño y validación de encuesta, tipo de análisis de datos, etc.) me quedan solamente las siguientes preguntas:

¿ No son normales los resultados obtenidos teniendo en cuenta que quien lleva a cabo la encuesta trata temas del mundo de la empresa?

¿No son normales los resultados obtenidos si quien lleva a cabo el estudio forma parte del Instituto Coordenadas de Gobernanza y economía aplicada y que su presidente sea economista?

¿Es normal que ningún medio publique el informe completo de investigación?

¿Es normal que estos titulares con contenido poco riguroso provoquen la reflexión de los maestros?

Me encantaría tener acceso a la encuesta completa, conocer sus objetivos, su justificación, cuál ha sido la implicación real del Ministerio y de las Comunidades Autónomas, el tipo de muestreo utilizado, el tipo de análisis realizado, etc. Entiendo la idea de que los medios utilicen titulares que capten la atención, pero eso no quita a que se proporcione acceso al estudio completo para poder interpretar y discutir los resultados con un grado mínimo de rigurosidad. Lo mismo está publicado y no lo he encontrado… Si alguien lo encuentra que avise por favor 😉

 

Nº 1 Revista RIITE

Publicado el número 1 de la Revista Interuniversitaria de Investigación en Tecnología Educativa (RIITE). Puedes acceder a todo su contenido desde el siguiente enlace: http://revistas.um.es/riite/issue/view/15161

Si lo prefieres, también puedes seguir la presentación del número desde el post escrito en nuestro blog del GITE: http://www.um.es/gite/cms/?p=13211

Toda la actividad de la revista se puede seguir desde los siguientes medios sociales:

– Twitter: @RevistaRIITE   #comunidadRIITE
– Facebook: https://www.facebook.com/RevistaRIITE/
– Canal de Youtube: https://goo.gl/bm5n1g
– Vídeo-reseñas de artículos de RIITE: https://goo.gl/BIr4aR

 

Marcadores Sociales con SemanticScuttle

Tras unos cuantos años utilizando Diigo como herramienta de marcadores sociales he optado por cambiar a SemanticScuttle. Se trata de una herramienta de código abierto que me permitirá compartir y alojar en mi base de datos y dominio toda la información registrada. De esta manera evito depender de un servicio (por cierto, excelente) de terceros, el cual puede que en un futuro (esto nunca se sabe) cambie su funcionamiento, plan o condiciones de uso. Esto es algo que suele suceder con muchos servicios Web 2.0, puesto que su mantenimiento genera costes y en ocasiones la consecuencia es rediseñar el modelo de negocio de la herramienta para asegurar su continuidad. Tal y como se dice en este post “alguien tendrá que pagar las facturas”…

Su instalación es sencilla, cuenta con un completo manual de uso de la herramienta y además cuenta con la posibilidad de instalar una extensión (probada con Firefox) y añadir el botón correspondiente para facilitar el marcado de favoritos desde el navegador.

Permite la importación y exportación de marcadores de otras herramientas (probado con Diigo sin ningún problema) (ver página 13 y 14 del manual)

Acceso a mis favoritos desde aquí: http://jlserranosanchez.es/favoritos/inicio/

Libro “Aplicaciones sociales de las TIC para la Escuela y el tiempo libre”

En el marco de la convocatoria de “Proyectos de docencia universitaria Textos Guía 2016” del Centro de Formación y Desarrollo Profesional de la Universidad de Murcia hemos preparado (Mª del Mar Román, Víctor González Mª Paz Prendes y yo mismo) y publicado el siguiente libro: “Aplicaciones sociales de las TIC para la Escuela y el tiempo libre” editado por EDITUM.

Este Texto Guía es un material docente que permite a los estudiantes universitarios seguir la asignatura “Aplicaciones sociales de las TIC para la Escuela y el tiempo libre” del Grado en Educación Primaria de la Universidad de Murcia. El alumnado podrá encontrar una relación directa de las competencias, núcleos temáticos, contenidos, tareas a realizar, metodología a seguir, resultados de aprendizaje, duración y criterios de evaluación (incluye rúbricas de cada actividad). De esta manera, podrán entender y relacionar mejor todos los aspectos clave que figuran en la ficha y en la guía docente de la asignatura, al tener un mayor nivel de concreción.

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Cuatro son los capítulos en los que está organizado el contenido de este libro. Cada uno de ellos está formado por los siguientes apartados: esquema de contenidos, interrogantes centrales del tema, desarrollo de contenidos teóricos fundamentales, actividades y recursos de aplicación de contenidos y transferencia a nuevas situaciones de aprendizaje, evaluación de los aprendizajes y bibliografía de consulta para el alumnado.

A continuación, los contenidos del libro que a su vez se corresponde con los recogidos en la Guía Docente de la asignatura:

Bloque 1: Tecnologías digitales en la sociedad de la información y el conocimiento

Tema 1. Sociedad, cultura y tecnología: ciudadanía digital; cibercultura; seguridad y riesgos asociados a Internet; identidad digital; globalización y brecha digital.

Tema 2. Gestión del conocimiento y el aprendizaje en un mundo digital: enfoques de aproximación al conocimiento; alfabetización digital; educación abierta; software libre; entornos personales de aprendizaje (PLEs) y desarrollo profesional; formación continua y aprendizaje informal apoyado en la Web 2.0 y los medios sociales.

Bloque 2: Estrategias y tecnologías para la escuela y el tiempo libre

Tema 3. Diseño y producción de recursos: derechos de autor y licencias; criterios pedagógicos para el diseño y producción de medios y materiales; programación y robótica educativa; recursos educativos abiertos; software libre; mobile learning y apps educativas.

Tema 4. Redes de colaboración para la Educación informal y promoción comunitaria: redes de colaboración y comunidades de prácticas para el desarrollo de acciones formativas; participación comunitaria de agentes educativos (alumnos, profesores, familias, agentes externos, etc.) en entornos socio-tecnológicos; planificación de acciones formativas y programas para la intervención familiar y comunitaria en torno al uso educativo y lúdico de las TIC.

 

Competencia digital y construcción de PLEs como retos de la formación universitaria

Retos de la Educación en tiempo de cambio” (Editorial Tirant lo Blanch) es el título del libro coordinado por Cristóbal Suárez, Diana Marín y Davinia Palomares. Esta obra colectiva trata de responder a una serie de interrogantes provocados por los incesantes cambios sociales y nuevas necesidades de la ciudadanía. Ambas cuestiones acaban provocando nuevos y continuos retos a los que la Educación trata de dar respuesta.

Dentro de la variedad de temáticas presentadas en el libro, tengo el placer de publicar un capítulo junto a Cristóbal Suárez, titulado: “Competencia digital y construcción de entornos personales de aprendizaje como retos de la formación universitaria“. En este trabajo básicamente hemos tratado de reflexionar sobre la siguiente pregunta: ¿qué relación existe entre la competencia digital y el desarrollo de PLEs en la formación permanente? A continuación un extracto del texto con el que poder realizar una aproximación al capítulo conocimiento nuestro punto de partida y justificación del mismo:

“Pensando en la formación universitaria que permita el fortalecimiento de una estrategia de aprendizaje a lo largo de toda la vida del alumnado (JISC, 2012), constatando el cambio en la forma de representar el aprendizaje y la enseñanza en la cultura digital de los profesionales en la actualidad (Cobo, 2010), y asumiendo que los límites entre la educación formal, no formal e informal son cada vez más difusos (Kerhohan, 2013), se plantea la expectativa educativa por el desarrollo de la competencia digital (Ala-Mutka, Punie & Redecker, 2008) como parte de la agenda universitaria. Una buena forma de estimular y poner en evidencia el desarrollo de la competencia digital en estudiantes universitarios es la construcción de los Entornos Personales de Aprendizaje (en adelante PLEs) (Attwell, 2007). Esta es la justificación de este capítulo.

Desde este enfoque, en este capítulo se presenta una descripción de las oportunidades formativas que implica actuar, pensar y aprender en los espacios en red, la relación entre competencia digital y el concepto de formación a lo largo de la vida como retos formativos en la universidad actual, la caracterización de los PLEs como indicador de desarrollo profesional y rasgo de la competencia digital, la descripción y algunos datos preliminares de una investigación nacional, el proyecto CAPPLE y, finalmente, los retos que desde el trabajo empírico pueden mejorar el desarrollo de la competencia digital como reto en la formación universitaria” (Suárez y Serrano, 2016, p. 228).